En las costas del río Litran, sobre el camino hacia el Paso Internacional Pino Hachado, las comunidades se encargaron de correr de las instalaciones de una ex escuelita móvil, a 15 kilómetros de Villa Pehuenia, a los peones de Hiriart. Aquella era la base para sus trabajos, la misma que luego de ser abandonada como escuela era usada por la familia Maliqueo para vivir durante el veraneó de sus animales. Ello hasta este año, cuando al llegar con sus animales la encontraron alambrada.
“Estamos llevando adelante una recuperación de nuestro territorio que nos pertenece ancestralmente, llevamos adelante esta acción bien concreta porque estaba siendo usurpado por un privado que quería alambrar”, señala a Azkintuwe el dirigente Martín Maliqueo, más tranquilo, a horas de haber encabezado la movilización. Maliqueo es parte de la familia afectada y además werken de la Confederación Mapuche Neuquina. “Hoy estamos apoyando esta recuperación acá en Litran de esta tierra que Hiriart pretende alambrar. Según dicen que tiene alrededor de 18 estancias en toda la provincia, pero nosotros acá no lo vamos a dejar que alambre porque este es territorio mapuche”, señala por su parte Segundo Vargas, Inan Lonko de la comunidad Newen Pire Mawiza que acompañó la acción. Roberto Hiriart comenzó a alambrar pequeñas parcelas en la zona desde el año 1979. Según recuerdan los peñi, comenzó a utilizarlas para pastoreo de sus vacas y luego para plantaciones de pinos ponderosa, una especie exótica para la producción de celulosa. A simple vista se evidencia esto último. En los últimos años, el creciente porcentaje de hectáreas plantadas ha ido transformando la fisonomía original de la zona. Más peligroso aun, las plantaciones van secando las vertientes de agua que alimentan a los ríos, lo que impacta directamente en los pastajes para los animales de los mapuches. “Yo antes tenía muchas chivas y ovejas, ahora solo puedo tener 500 cabezas”, denuncia al respecto Segundo Vargas.“Siempre estamos alerta a que nos desalojen con la policía y así no podemos proyectarnos, después vienen las autoridades, los winkas racistas y nos dicen que somos flojos, pero tienen que ver lo que ellos están haciendo, así nadie puede trabajar ni vivir bien”, manifiesta Maria Puel, de la comunidad Placido Puel de Villa Pehuenia donde también año a año les quitan su tierra en la costa del lago Aluminé. Julio Cesar Sinni es el empresario que intenta construir una hostería en el lugar y desalojar a la comunidad. Una orden judicial con plazo de término el próximo 20 de enero pende hoy sobre María.
El Estado argentino reconoce la preexistencia de los pueblos originarios en la Constitución nacional. La provincia de Neuquén también en su última reforma incorporó el reconocimiento al Pueblo Mapuche tras una larga lucha de estos últimos. También está vigente la Ley Nacional Nº 23.331 que ordena la revisión de las tierras comunitarias. Sin embargo, esto que se plasma en los papeles en la realidad no se vive. “Leyes constitucionales, leyes vigentes nos sobran aquí en Neuquén, pero sin embargo el Estado no da garantías de que esas leyes se cumplan, que se respeten. Si se respetaran no deberíamos llegar a estas instancias de tener que recuperar nuestro territorio o ser esclavos de ella, porque ni bien bajamos a las veranadas dos o tres meses, los ocupa un privado. Porque tiene recursos va y lo alambra”, dice Martin Maliqueo.
A juicio del dirigente, “esto no debería suceder en un Estado que reconoce los derechos indígenas en su carta magna, por su contrario, debería velar porque se cumplan esos derechos como pueblo preexistente al Estado. Esto no sucede de manera intencional porque la mayoría de los políticos que gobierna en la provincia de Neuquén está alambrando campos, se están adueñando de nuestra tierra acá en las veranadas para después venderlas a precio de dólares a grandes inversores y este es el gran negocio inmobiliario que hoy fomenta la provincia”.
El sobrino
Unos cuantos párrafos aparte llenan la particular historia de Roberto Hiriart. Llegó a la provincia de Neuquén proveniente de Chile el año 1976, a comprar campos para estancias donde criar sus animales. En pocos años se transformó en uno de los principales productores ganaderos de la provincia. Es familiar directo del difunto ex dictador chileno Augusto Pinochet, quien dejará sus huellas en la historia latinoamericana por el sangriento régimen de facto que instaló en Chile el 11 de septiembre de 1973.
“Cuando llegó a instalarse el ejército a esta zona los mapuches fuimos discriminados. Junto a ellos llegaron estos señores como Hiriart a alambrar estos campos”, recuerda Segundo Vargas. No sorprende para las comunidades que el encargado de las propiedades de esta zona de Villa Pehuenia sea precisamente un coronel en retiro. Pero otras historias similares y peores llenan los campos de Villa Pehuenia. Otro de los grandes propietarios de esta zona es Pedro Laurentiano Duarte, ex juez Federal de Zapala durante la última dictadura militar quien rechazaba los Habeas Corpus a los presos políticos, luego detenidos desaparecidos. “Es un genocida refugiado en territorio mapuche. Por ahí quizás los pobladores de Villa Pehuenia no saben que están conviviendo con un dictador, con un genocida y es bueno que se enteren que Pedro Duarte es un tipo nefasto para la sociedad”, denuncia Martín Maliqueo.
La propiedad de Duarte, que les fue quitada a la comunidad Puel, hoy es una gran sábana de pinos ponderosa que en pocos años a terminado con la vegetación nativa. La comunidad a decidido recuperar parte de la propiedad, previendo que estas plantaciones terminen con la belleza natural de Villa Pehuenia. Mientras dicho municipio cumple su aniversario número 20 y miles de turistas llegan a visitarla, muchos en búsqueda de descanso y ajenos a la realidad que se vive en la zona, los mapuches están dispuesto a dar batalla por sus derechos. Esto ya es de vida o muerte para ellos, para su cultura, para sus hijos, advierten. No pierden por ello la esperanza. “Hoy nos estamos quedando sin lawen (medicina), sin pastos para nuestros animales, y eso es muy grave y por eso vamos a ponerle freno a todo esto”, finaliza el werken Maliqueo / AZ
