El negocio podría superar los 2 mil millones de dólares: la oferta por el 100 por ciento de D&S -controlador de los supermercados LIDER- es por 2.600 millones y curiosamente se produce en plena crisis y a las puertas de una recesión. “Wal-Mart no sólo es la primera cadena de supermercados de Estados Unidos. Es también la primera en el mundo y la principal empresa estadounidense”, dice el periodista especializado en economía Paul Walder. Y agrega que el negocio “fue registrado y ostentado como una cifra del retorno de la inversión extranjera en Chile. En un alarde sin sentido en medio de la crisis, el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, celebró esta operación y dijo sin pudor: ‘Chile va a recibir una inversión extranjera directa de aproximadamente 8 por ciento del PIB en 2008. Son sólo cuatro o cinco países del mundo que están en esta situación. La inversión extranjera en Chile sigue adelante. Algunas de las principales empresas extranjeras del mundo en minería, en electricidad y ahora en el menudeo creen en el mercado chileno y van a participar en él’. El neoliberalismo, aquí, campea a sus anchas. Mirar las cosas desde aquel punto de vista es inducir al engaño. Es un simple negocio entre gigantes, que se reparten la mejor tajada de un buen pastel. Lo que Wal-Mart ha venido a comprar a Chile es una actividad consolidada y altamente concentrada. Es un negocio seguro, en el cual D&S, con sus marcas LIDER, puede determinar la evolución de los precios”, concluye.
Aunque pareciera existir consenso respecto a que Chile afrontará con buen pie la crisis financiera, ya se augura un año difícil en materia laboral y social. Chile, como exportador de materias primas -cobre, celulosa, productos agroindustriales, harina de pescado y salmones-, se verá profundamente afectado por la recesión en Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, sus principales compradores. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Chile crecerá un 2 por ciento en 2009. La tasa de desempleo, que el trimestre agosto-octubre fue de 7,5 por ciento, aumentará, y podría llegar fácilmente a los temidos dos dígitos.
Según el ministro Andrés Velasco, el gobierno “protegerá el empleo”. En noviembre, el gobierno invirtió 1.150 millones de dólares con el objetivo de estimular la compra de viviendas, apoyar a las pequeñas u medianas industrias (PYMES) y capitalizar al BancoEstado. Recientemente la presidenta Michelle Bachelet anunció un Programa de Estímulo Económico: 4.000 millones de dólares. “Enfrentar esta crisis internacional será la prioridad de mi gobierno este año”, dijo Bachelet al anunciar medidas. Según el ministro Velasco el plan servirá para “alcanzar un crecimiento económico de entre 2 y 3 por ciento”. Se dice que el gobierno creará unos 100 mil nuevos empleos. Los empresarios ya están utilizando la crisis para despedir trabajadores e imponer mayor flexibilidad laboral.
La llegada de Wal-Mart a Chile es parte de este cuadro. Wal-Mart impuso a D&S la prohibición de vender productos provenientes de Irak, Irán, Cuba, Venezuela y otros países, como medida contemplada entre las condiciones del acuerdo económico para su adquisición. Por eso a partir del 5 de enero D&S eliminará de sus estantes los productos provenientes de esos orígenes. La medida incluye los productos de países como Costa de Marfil, República Democrática de Congo, Corea del Norte, Sudán, Liberia y Bielorrusia, entre otros.
El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Eugenio Tuma (PPD), y su colega Rodrigo González (PPD), solicitaron a la Fiscalía Nacional Económica abrir una investigación para “determinar si la operación entorpecía la libre competencia”. El fiscal nacional económico, Enrique Vergara, anunció que se comprobará si existe discriminación en la restricción impuesta por la empresa Wal-Mart. Incluso hubo reacciones desde el propio mercado: “La competencia de D&S, Cencosud, utilizó la situación para transformarla en una herramienta comercial y publicitaria favorable a Jumbo, el supermercado del elefantito”, informó La Nación.
Tuma anunció un proyecto de ley en el que propone tipificar como delito la “aplicación de restricciones a productos importados” si con esto se pasa por encima de la legislación chilena. “En este caso me parece que es así. El proyecto incluirá la no entrega de patente comercial a las compañías que vulneren las leyes chilenas”, dice el parlamentario. En el caso de productos cubanos que LIDER dejará de vender se trata de la aplicación extraterritorial de leyes estadounidenses en Chile, las denominadas Torricelli (1992) y Helms Burton (1996), cuyo contenido normativo se refiere a prohibir el comercio de productos provenientes de Cuba.
Hoy los miles de trabajadores de D&S y LIDER se encuentran expectantes. “Si la llegada de Wal-Mart va a significar un desmedro de los trabajadores, estamos dispuestos a llegar a todas las consecuencias necesarias. Que tenga por seguro que los trabajadores no se dejarán humillar”, dijo el presidente del Sindicato Interempresa LIDER, Juan Moreno, augurando movilizaciones en defensa del empleo y la estabilidad laboral.
Wal-Mart adquirirá al menos el 50,01 por ciento de la totalidad de las acciones de D&S. Se prevé que Wal-Mart facturará en 2012 unos 470 mil millones de dólares, por sobre las transnacionales Carrefour y Tesco. Wal-Mart ya está presente en 14 países latinoamericanos. D&S es la más extensa red del menudeo de capitales chilenos. Emplea diversas empresas jurídicas para dividir la organización de los trabajadores. Wal-Mart y D&S se han caracterizado por sus políticas antisindicales y se anuncian tiempos difíciles para los trabajadores.
(*) Publicado originalmente por Rel-UITA.
