Ha llegado ese preciado momento, se abrió una brecha por la cual comenzó a fluir la Izquierda cautiva, el binominal será enfrentado de una manera más perfecta esta vez, potenciando al electorado mayoritario que aborrece el ruin sistema electoral diseñado por la Derecha para beneficio de la Derecha.
Si resulta odioso destacar virtudes entre dos postulantes, más, resulta ignorar a decenas que podrían perfectamente ser candidatos en este trance. Existen varios en las retinas de hombres y mujeres que hacen suya a la Izquierda, y sé bien que omitiré involuntariamente algunos nombres que se me escapan, solo a modo de ilustración: Aucán Huilcamán, Sara Larraín, Hugo Gutiérrez, Raúl de la Puente, Manuel Riesco, y por supuesto, Hirsch y Teillier, los anfitriones.
El caso es que debe superarse la realidad puesta a nuestros ojos, la decisión debe estar a la altura de las circunstancias, y estas tienen una compleja lectura.
Desde luego está por definirse el universo de votantes, la inscripción automática lo aumentará, y el voto voluntario lo disminuirá.
Lo cierto es que nos enfrentaremos a una realidad notoriamente distinta a las anteriores, aún cuando ciertas tímidas encuestas dicen que el resultado seguirá la misma tendencia actual. Ver para creer.
Así las cosas, esa realidad sólo es el punto de partida de una elección que se nos viene encima. Quien trabaje con determinación y con entusiasmo sobre esta, cosechará resultados que sorprenderá a todo el mundo.
Viejos y jóvenes deberán ser seducidos por la nueva Izquierda (1), atraer al entrañable redil a unos, y encantar a otros, que ya por el sólo hecho de ser jóvenes tienen un paso dado hacia adelante, solamente hay que escucharlos, y encaminarse con ellos hacia la acción política que haga posible sus sueños.
He ahí el dilema.
Atte.
René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
(1) nueva Izquierda se entiende en sentido amplio, nada tiene que ver con “La nueva Izquierda” que es denominación de una “corriente” del PS de Escalona.
