A menos de una semana del inicio del temido 2009, ya comenzaron a sentirse los efectos en el empleo de la crisis financiera global. Los miles de despidos que se están produciendo en el comercio, en especial en el retail, y en otros rubros llevaron al gobierno a tomar la decisión de colocar discusión inmediata al proyecto de ley que mejora el seguro de cesantía. Así lo adelantó el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, luego de la primera reunión del comité político de La Moneda de este año.
“Estuvimos revisando las últimas cifras económicas, el ministro Velasco hizo una extensa exposición y vimos lo que se está haciendo y las necesidades de tomar las medidas más oportunas, rápidas y claras. Esta semana lo que más nos importa es sacar de la Cámara de Diputados el seguro de cesantía”, señaló.
La decisión del gobierno es colocar este martes discusión inmediata a la iniciativa, la que junto a la de subsidio a la contratación son los proyectos con que el Ejecutivo pretende enfrentar el panorama económico para 2009.
La crisis en el retail
Miles de trabajadores del comercio se encuentran muy preocupados por los despidos masivos que están sacudiendo al sector. En el inicio de este 2009, más de mil 100 empleados de la tienda comercial Johnsons quedaron literalmente en la calle. De ellos, el 70 por ciento corresponde a vendedores que operaban bajo el sistema de comisiones, y que serían beneficiarios directos del pago de la semana corrida. Las razones esgrimidas por los ejecutivos de la empresa son problemas administrativos y reducción de personal, debido a los efectos nocivos de la crisis económica externa. Con ello, se configura una situación crítica para los trabajadores y sus familias, panorama que para el presidente de la Federación de Sindicatos de Johnsons, Néstor Rojas, se repetirá en el personal que aún forma parte de la multitienda. “Lo complicado para nosotros son las mil cine familias que quedaron desprotegidas ahora, pero también los cerca de cinco mil trabajadores que quedan y que nos sabemos en qué condiciones seguirán”, afirmó. Los trabajadores culpan directamente de este hecho a la ley de semana de semana corrida, sin embargo, la Central Unitaria de Trabajadores, alega que los despidos se deben al uso de la temida flexibilidad laboral por parte de los empresarios. “A mi no me cabe duda que estas empresas van a contratar nuevos trabajadores con sueldos más bajos, porque esa es la estrategia que tienen, bajar el costo de la planilla. Casi todos los despidos tienen que ver con ajustar la planilla y después terminan contratando la misma cantidad de empleados, pero con condiciones mucho más desiguales que las que tenían los despedidos”, aseguró el presidente de la CUT, Arturo Martínez. Sea por el pago del séptimo día o por la crisis financiera global, para la directora del Trabajo, Patricia Silva, los despidos sólo serían una excusa de la compleja coyuntura económica. “Los despidos no tiene porque imputarse a una situación o la otra, no sabemos si es por la crisis, siempre hay excusas. Aquí lo que cabe es hacer el llamado a los trabajadores que fueron despedidos a que acudan a la Dirección de Trabajo para que hagan los reclamos correspondientes y tengan certeza de que se haya cumplido con toda la normativa laboral”, explicó. Los despidos no sólo afectan a las empresas del comercio. Cientos de docentes de los colegios subvencionados ya habrían quedado cesantes, y en la automotora Derco unas 180 personas recibieron el sobre azul.
Miles de trabajadores del comercio se encuentran muy preocupados por los despidos masivos que están sacudiendo al sector. En el inicio de este 2009, más de mil 100 empleados de la tienda comercial Johnsons quedaron literalmente en la calle. De ellos, el 70 por ciento corresponde a vendedores que operaban bajo el sistema de comisiones, y que serían beneficiarios directos del pago de la semana corrida. Las razones esgrimidas por los ejecutivos de la empresa son problemas administrativos y reducción de personal, debido a los efectos nocivos de la crisis económica externa. Con ello, se configura una situación crítica para los trabajadores y sus familias, panorama que para el presidente de la Federación de Sindicatos de Johnsons, Néstor Rojas, se repetirá en el personal que aún forma parte de la multitienda. “Lo complicado para nosotros son las mil cine familias que quedaron desprotegidas ahora, pero también los cerca de cinco mil trabajadores que quedan y que nos sabemos en qué condiciones seguirán”, afirmó. Los trabajadores culpan directamente de este hecho a la ley de semana de semana corrida, sin embargo, la Central Unitaria de Trabajadores, alega que los despidos se deben al uso de la temida flexibilidad laboral por parte de los empresarios. “A mi no me cabe duda que estas empresas van a contratar nuevos trabajadores con sueldos más bajos, porque esa es la estrategia que tienen, bajar el costo de la planilla. Casi todos los despidos tienen que ver con ajustar la planilla y después terminan contratando la misma cantidad de empleados, pero con condiciones mucho más desiguales que las que tenían los despedidos”, aseguró el presidente de la CUT, Arturo Martínez. Sea por el pago del séptimo día o por la crisis financiera global, para la directora del Trabajo, Patricia Silva, los despidos sólo serían una excusa de la compleja coyuntura económica. “Los despidos no tiene porque imputarse a una situación o la otra, no sabemos si es por la crisis, siempre hay excusas. Aquí lo que cabe es hacer el llamado a los trabajadores que fueron despedidos a que acudan a la Dirección de Trabajo para que hagan los reclamos correspondientes y tengan certeza de que se haya cumplido con toda la normativa laboral”, explicó. Los despidos no sólo afectan a las empresas del comercio. Cientos de docentes de los colegios subvencionados ya habrían quedado cesantes, y en la automotora Derco unas 180 personas recibieron el sobre azul.
El mismo panorama se vive en el sistema bancario, donde más de mil 500 funcionarios quedaron desempleados y unos ocho mil más estarían en las mismas condiciones en la empresa contratista Arauco.
