Cuando José Miguel Insulza apareció por breves segundos a través las cámaras de la TV comiendo ávidamente, el mensaje envuelto en esa imagen, era el sorprender a un sibarita saciando sus terrenales impulsos. Tal es la perversa tentación de los medios de comunicación que ni siquiera se detiene en la sobre-exposición por también escasos segundos del cuerpo generoso en grasitas de la mujer que dirige los destinos de nuestro país.
Basta sólo un instante, y cae la sentencia condenatoria: la imagen vale más que mil palabras.
Nadie jamás verá los otros momentos de controlado esfuerzo personal del secretario general de la OEA por encausar ese placer de disfrutar de los manjares que produce esa efímera felicidad que nos regala la máquina perfecta llamada sistema digestivo.
Es posible que el pre-candidato haya tomado esa mañana un escuálido desayuno consistente en una taza de té y unas galletitas de agua con mermelada dietética. Es posible también que la presidenta haga enormes esfuerzos para bajar de peso, pero no, no es el caso, hay que exponer sus rollos al ojo vulgar que no es capaz de distinguir los sutiles ángulos que conforman el ancho de sus atractivas caderas ni la suavidad de sus abundantes muslos.
Sin embargo, a pesar de todo, ella sigue ganando terreno, la sabiduría popular la vió más humana. Es la mujer chilena la que se hace y se mira a su imagen y semejanza.
La decisión de Insulza de bajar su candidatura era la conclusión de la nota que tenía lista anoche, puesto que se fundamentaba en que este no era un sibarita como se pretendió presentarlo hace algunas semanas. Él gozaba de los placeres, pero bajo el carácter de un clásico epicúreo, de aquel que toma el placer en sus manos, pero evita el dolor.
No es el poder por el poder, ni el placer por el placer. Se trata de alejarse del dolor que puede conllevar el más alto cargo público al que puede acceder un chileno, y también de alejarse del placer o poder que actualmente goza en su puesto de secretario de la OEA. Considérese que él estará en primera fila de la corte que asistirá al cambio de mando que coronará al presidente Obama.
En consecuencia mata 2 pájaros de 1 tiro: evita el dolor de la posible victoria, y también el de la posible derrota. J.M. Insulza es un epicúreo de tomo y lomo, y un epicúreo es infinitamente superior a un sibarita, desde luego de una superioridad espiritual sin contrapeso.
Sibaritas de todos los colores abundan en nuestra pasarela política, y puesto que el placer de disfrutar de las comidas no es lo único que define a un sibarita, también los vemos siempre insaciables aquí en este codiciado mundo de goce y sufrimiento.
Sibarita es el que disfruta del poder desde luego, sibarita es el que disfruta de la riqueza, y también sibarita es el que disfruta del placer de sentirse famoso, de tener prestigio.
Se dice que todos somos sibaritas en menor o mayor grado, que apreciamos esos estados de felicidad, que luchamos toda la vida por obtenerlos y que no hacemos caso del dolor que pudiéramos padecer como consecuencia de ello.
Se dice también, que cada hombre mantiene un orden de prioridad en sus íntimos deseos, y aunque trate de disimularlo, siempre hay algo que está por sobre los otros placeres: Riqueza, poder y prestigio. Ese es el juego. Cual es su prioridad?
Sebastián Piñera es del tipo sibarita en que aparentemente no hay claridad en sus prioridades, ha padecido desde niño de muchos dolores y desencantos por obtener sus metas que ostenta actualmente y que seguirá padeciendo naturalmente en la consecución de sus más preciados y últimos planes.
Piñera ha experimentado con sobredosis de riqueza, poder y prestigio.
Tuvo acceso al poder durante la dictadura, sin embargo la desechó temporalmente. Su ojo previsor le advirtió que no era un buen negocio de largo ni mediano plazo.
Estuvo por el poder detrás de Büchi, logró ciertas metas y fue elegido senador por Santiago Oriente. Recuerdo que sus rayados murales durante la elección tenían los colores azules y la flecha roja de la DC.
Desde el sillón senatorial, integró siempre las comisiones de hacienda que lo habilitó para conocer de la información económica exclusiva y privativa de su alto cargo, entonces no se creía el cuento de que él pudiera ser presidenciable, cuando creyó que era su hora, algunos errores sibaritas lo llevaron a bajar su pre-candidatura que disputaba con La Mathei.
Renunció al poder posteriormente no presentándose a la reelección de senador y dijo públicamente que se dedicaría a sus negocios, que perdía plata dando prioridad a su vocación de servicio público. Sin embargo se mantuvo en el juego del poder, fue el líder de RN y estuvo detrás del vitalicio delfín Allamand. Es por todos sabido que en esa etapa duplicó su riqueza.
Cuando quiso volver al senado, los poderes fácticos, los hombres que representan los intereses de los ricos, más ricos todavía que él entonces, lo hicieron desistir de sus intentos. Se refugió en una pre-candidatura presidencial lejos de la distancia que le llevaba el incontrarrestable Lavín. Allí hizo famosa la frase: “Nadie tiene clavada la rueda de la fortuna”, renunciando a sus intenciones presidenciales.
Entre tanto hizo algunos negocios y se hizo pública su audacia cuando representó a los accionistas minoritarios de Chispas.S.A. Audacia que usó en beneficio propio.
Después de unos años de ardiente paciencia, cuando ya había cuadruplicado su fortuna personal, ubicándose en el trío que encabezaba a los top-ten de los millonarios chilenos, tuvo la oportunidad de irrumpir en el indiscutido camino al éxito de su colega Lavín con una candidatura fraguada entre gallos y medianoche, -bajada obligada de Soledad Alvear mediante-, que casi lo lleva a cumplir una de sus más importantes metas: el sillón presidencial. Fue entonces que Pablo Longueira exclamó: “Sebastián Piñera tiene una ambición que no conoce límites.”
Volviendo al Panzer, su sabia decisión deja el camino libre y en inmejorables condiciones al sibarita imparable de prestigio Frei. Deja un claro lugar al epicúreo Arrate que tendrá que enfrentar a los sibaritas del poder Escalona y Schiling, antes de sacar a relucir, al tercer tercio perdido de la Izquierda, que nos puede dar algunas agradables sorpresas.
Por último, deja seriamente amenazado al incorregible sibarita de la fortuna Piñera, que no pudo contener – puesto que se sabe que padece de incontinencia bursátil, además de impertinencia política- un agresivo ataque al rival que recién prepara sus zapatillas de clavos, justamente en el terreno que no debía tocar: el origen de su fortuna personal. Frei sin demorar un segundo declaró que su fortuna – de 5 millones de dólares-, comparada con la de él, eran 3 chauchas.
Un largo y perfecto fin de semana.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
Nadie jamás verá los otros momentos de controlado esfuerzo personal del secretario general de la OEA por encausar ese placer de disfrutar de los manjares que produce esa efímera felicidad que nos regala la máquina perfecta llamada sistema digestivo.
Es posible que el pre-candidato haya tomado esa mañana un escuálido desayuno consistente en una taza de té y unas galletitas de agua con mermelada dietética. Es posible también que la presidenta haga enormes esfuerzos para bajar de peso, pero no, no es el caso, hay que exponer sus rollos al ojo vulgar que no es capaz de distinguir los sutiles ángulos que conforman el ancho de sus atractivas caderas ni la suavidad de sus abundantes muslos.
Sin embargo, a pesar de todo, ella sigue ganando terreno, la sabiduría popular la vió más humana. Es la mujer chilena la que se hace y se mira a su imagen y semejanza.
La decisión de Insulza de bajar su candidatura era la conclusión de la nota que tenía lista anoche, puesto que se fundamentaba en que este no era un sibarita como se pretendió presentarlo hace algunas semanas. Él gozaba de los placeres, pero bajo el carácter de un clásico epicúreo, de aquel que toma el placer en sus manos, pero evita el dolor.
No es el poder por el poder, ni el placer por el placer. Se trata de alejarse del dolor que puede conllevar el más alto cargo público al que puede acceder un chileno, y también de alejarse del placer o poder que actualmente goza en su puesto de secretario de la OEA. Considérese que él estará en primera fila de la corte que asistirá al cambio de mando que coronará al presidente Obama.
En consecuencia mata 2 pájaros de 1 tiro: evita el dolor de la posible victoria, y también el de la posible derrota. J.M. Insulza es un epicúreo de tomo y lomo, y un epicúreo es infinitamente superior a un sibarita, desde luego de una superioridad espiritual sin contrapeso.
Sibaritas de todos los colores abundan en nuestra pasarela política, y puesto que el placer de disfrutar de las comidas no es lo único que define a un sibarita, también los vemos siempre insaciables aquí en este codiciado mundo de goce y sufrimiento.
Sibarita es el que disfruta del poder desde luego, sibarita es el que disfruta de la riqueza, y también sibarita es el que disfruta del placer de sentirse famoso, de tener prestigio.
Se dice que todos somos sibaritas en menor o mayor grado, que apreciamos esos estados de felicidad, que luchamos toda la vida por obtenerlos y que no hacemos caso del dolor que pudiéramos padecer como consecuencia de ello.
Se dice también, que cada hombre mantiene un orden de prioridad en sus íntimos deseos, y aunque trate de disimularlo, siempre hay algo que está por sobre los otros placeres: Riqueza, poder y prestigio. Ese es el juego. Cual es su prioridad?
Sebastián Piñera es del tipo sibarita en que aparentemente no hay claridad en sus prioridades, ha padecido desde niño de muchos dolores y desencantos por obtener sus metas que ostenta actualmente y que seguirá padeciendo naturalmente en la consecución de sus más preciados y últimos planes.
Piñera ha experimentado con sobredosis de riqueza, poder y prestigio.
Tuvo acceso al poder durante la dictadura, sin embargo la desechó temporalmente. Su ojo previsor le advirtió que no era un buen negocio de largo ni mediano plazo.
Estuvo por el poder detrás de Büchi, logró ciertas metas y fue elegido senador por Santiago Oriente. Recuerdo que sus rayados murales durante la elección tenían los colores azules y la flecha roja de la DC.
Desde el sillón senatorial, integró siempre las comisiones de hacienda que lo habilitó para conocer de la información económica exclusiva y privativa de su alto cargo, entonces no se creía el cuento de que él pudiera ser presidenciable, cuando creyó que era su hora, algunos errores sibaritas lo llevaron a bajar su pre-candidatura que disputaba con La Mathei.
Renunció al poder posteriormente no presentándose a la reelección de senador y dijo públicamente que se dedicaría a sus negocios, que perdía plata dando prioridad a su vocación de servicio público. Sin embargo se mantuvo en el juego del poder, fue el líder de RN y estuvo detrás del vitalicio delfín Allamand. Es por todos sabido que en esa etapa duplicó su riqueza.
Cuando quiso volver al senado, los poderes fácticos, los hombres que representan los intereses de los ricos, más ricos todavía que él entonces, lo hicieron desistir de sus intentos. Se refugió en una pre-candidatura presidencial lejos de la distancia que le llevaba el incontrarrestable Lavín. Allí hizo famosa la frase: “Nadie tiene clavada la rueda de la fortuna”, renunciando a sus intenciones presidenciales.
Entre tanto hizo algunos negocios y se hizo pública su audacia cuando representó a los accionistas minoritarios de Chispas.S.A. Audacia que usó en beneficio propio.
Después de unos años de ardiente paciencia, cuando ya había cuadruplicado su fortuna personal, ubicándose en el trío que encabezaba a los top-ten de los millonarios chilenos, tuvo la oportunidad de irrumpir en el indiscutido camino al éxito de su colega Lavín con una candidatura fraguada entre gallos y medianoche, -bajada obligada de Soledad Alvear mediante-, que casi lo lleva a cumplir una de sus más importantes metas: el sillón presidencial. Fue entonces que Pablo Longueira exclamó: “Sebastián Piñera tiene una ambición que no conoce límites.”
Volviendo al Panzer, su sabia decisión deja el camino libre y en inmejorables condiciones al sibarita imparable de prestigio Frei. Deja un claro lugar al epicúreo Arrate que tendrá que enfrentar a los sibaritas del poder Escalona y Schiling, antes de sacar a relucir, al tercer tercio perdido de la Izquierda, que nos puede dar algunas agradables sorpresas.
Por último, deja seriamente amenazado al incorregible sibarita de la fortuna Piñera, que no pudo contener – puesto que se sabe que padece de incontinencia bursátil, además de impertinencia política- un agresivo ataque al rival que recién prepara sus zapatillas de clavos, justamente en el terreno que no debía tocar: el origen de su fortuna personal. Frei sin demorar un segundo declaró que su fortuna – de 5 millones de dólares-, comparada con la de él, eran 3 chauchas.
Un largo y perfecto fin de semana.
Atte. René Dintrans
erredintrans@yahoo.es
