Cuando me di cuenda de que el blanco era mi universidad, destruida por aviones F-16 fabricados en los Estados Unidos, percibí que los supuestos “ataques selectivos” ya no tenían nada de selectivos.
ideas.
Si mi declaración les resulta excesivamente personal y comprometida, los invito a visitar la página web de la UIG ( www.iugaza.edu.ps/eng) y a conocer su historia, sus departamentos, los estudios que allí se desarrollan. Podrán enterarse de su presencia en numerosas redes y centros académicos de todo el mundo. Podrán conocer el trabajo de sus profesores, estudiantes e investigadores, los premios y becas de estudio que cotidianamente reciben por parte de reconocidas instituciones en todo el mundo.
¿Por qué Israel bombardea una universidad? No lo sé. Pero Israel ayer no bombardeó apenas mi universidad. Bombardeó mezquitas, farmacias y casas de familia. En el campo de refugiados en Jabaliya, los ataques mataron a cuatro niñas pequeñas, todas de la familia Balousha. En Rafah, murieron tres hermanos: de seis, doce y catorce años. También perdieron la vida una madre y su hijo de un año, de la familia Kishko, en la ciudad de Gaza.
Son actos que nada puede justificar. Dios ordenó al pueblo elegido: “No matarás. No invadirás la casa de tu vecino”. Dios no elegiría a su pueblo, ni a pueblo alguno, para matar a sus vecinos y robar la tierra en que todos plantan y todos comen. Los blancos que Israel está adoptando son decisiones de su gobierno. Un gobierno que ha elegido deliberadamente matar palestinos. Lleva a cabo en Gaza un genocidio semejante al que otros imperios invasores ya practicaron en otras partes del mundo contra poblaciones originarias.
Ningún genocidio es admisible.
Akram Habeeb
Franja de Gaza, Palestina
29/12/2008
