La prohibición ha provocado que aproximadamente 230 camiones chilenos cargados de autos usados permanezcan en la frontera con Bolivia desde hace dos semanas, tras serles negado el paso en la frontera, pese a tratarse de automóviles que ya estaban vendidos antes de que el Gobierno de Morales emitiera el decreto.
Bachelet, en una entrevista de fin de año con radio Cooperativa, destacó que su gestión ha desarrollado con el presidente Evo Morales “una relación de cooperación y de confianza importante”, y por esta razón aprovechó la oportunidad que se le dio en la última cumbre de Costa de Sauípe (Brasil), para plantearle a su homólogo llegar a un acuerdo que daría entrada a los automóviles ya vendidos.
De acuerdo a la presidenta, Morales le explicó que la medida no busca afectar a Chile, sino que es parte de sus intentos de frenar el contrabando y el narcotráfico, que son problemas importantes en la frontera.
“El presidente Morales entendió el impacto que tenía esto en la zona franca chilena y señaló su voluntad de mirar si hay alguna solución que permita que él cumpla su objetivo de frenar una actividad ilegítima e ilegal, pero a la vez no producir un impacto en nuestro país”, expresó Bachelet.
Agregó que por las buenas relaciones existentes con La Paz, en los próximos días viajarán a Bolivia funcionarios de la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), de la Cancillería, para explorar soluciones.
“Por lo tanto, con Bolivia, justamente porque tenemos una buena relación, es que vamos a poder tener todo el espacio para mirar y poder encontrar una solución”, señaló la mandataria.
Los lazos bilaterales entre estas naciones se han vuelto más fluidos, pero aún se mantienen interrumpidas las relaciones a nivel de embajadores, que se suspendieron en 1962, con un breve período de restablecimiento entre 1975 y 1978.
La Cancillería chilena informó que la delegación que viajará la próxima semana a Bolivia para tratar de destrabar la entrada de los autos usados será encabezada por el subdirector de la Direcon, Andrés Rebolledo.
Esa gestión fue acordada la semana pasada por los cancilleres de Chile, Alejandro Foxley, y de Bolivia, David Choquehuanca.
