Los pilares son Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Bolivia. Las victorias populares electorales son claras. El pueblo se moviliza contra los explotadores. Se dan pasos hacia la integración regional política y económica, abriendo una relación solidaria de países opuesta a la de negocios y lucro. Se intercambia petróleo por servicios, alimentos por telas. Se va creando una moneda común propia, un banco regional para el desarrollo.
Se ha alcanzado un nivel de preeminencia que presiona a gobiernos de derecha a apoyar el ingreso de Cuba al Grupo de Río y reclamar a Estados Unidos el fin de su bloqueo. Los pueblos se unen en un sentimiento latinoamericano antiimperialista fundado en Bolívar, Martí, Tupac Catari, Fidel, Chávez, el cristianismo para los pobres de Correa.
El proceso deberá ir haciéndose cada vez más socialista superando sus debilidades mediante la escucha, el análisis, la autocrítica, la gestión eficiente y la lucha. Enfrentando sus fallas con optimismo porque todo movimiento triunfante se equivoca.
Lo que no se puede hacer es idealizar la experiencia histórica que siempre muestra retrocesos, traiciones, lentitudes, victorias junto a derrotas. Chávez otra vez ganó ampliamente pero la oposición se llevó municipios importantes y la corrupción, la delincuencia, las negligencias, la dependencia económica de un producto siguen inquietando a sectores ciudadanos e intelectuales. Correa se arriesga al ordenar no pagar deuda externa contraída con ilegalidades y afrontará el ataque más fuerte de los capitalistas internos y transnacionales y su prensa. Nicaragua que realiza cambios de izquierda y firma acuerdos con Rusia ve surgir una campaña de prensa y un bloqueo euronorteamericano con el pretexto de los resultados de la elección municipal. Cuba ejemplo de firmeza y solidaridad después de cincuenta años de gobierno revolucionario no ha podido superar la corrupción ni la indisciplina en el trabajo y ve alzarse una demanda por consumo al estilo capitalista inconciliable con su socialismo por todos. Las malas prácticas en una sociedad demoran en modificarse. Nadie puede exigir soluciones en tiempos cortos a los pueblos en rebeldía.
La causa de izquierda en esos países posee la razón, la mayoría, la fuerza, el gobierno. Hay que conservarlos, ampliarlos y utilizarlos para dominar a los capitalistas siempre listos para recurrir a su fascismo.
El proceso deberá ir haciéndose cada vez más socialista superando sus debilidades mediante la escucha, el análisis, la autocrítica, la gestión eficiente y la lucha. Enfrentando sus fallas con optimismo porque todo movimiento triunfante se equivoca.
Lo que no se puede hacer es idealizar la experiencia histórica que siempre muestra retrocesos, traiciones, lentitudes, victorias junto a derrotas. Chávez otra vez ganó ampliamente pero la oposición se llevó municipios importantes y la corrupción, la delincuencia, las negligencias, la dependencia económica de un producto siguen inquietando a sectores ciudadanos e intelectuales. Correa se arriesga al ordenar no pagar deuda externa contraída con ilegalidades y afrontará el ataque más fuerte de los capitalistas internos y transnacionales y su prensa. Nicaragua que realiza cambios de izquierda y firma acuerdos con Rusia ve surgir una campaña de prensa y un bloqueo euronorteamericano con el pretexto de los resultados de la elección municipal. Cuba ejemplo de firmeza y solidaridad después de cincuenta años de gobierno revolucionario no ha podido superar la corrupción ni la indisciplina en el trabajo y ve alzarse una demanda por consumo al estilo capitalista inconciliable con su socialismo por todos. Las malas prácticas en una sociedad demoran en modificarse. Nadie puede exigir soluciones en tiempos cortos a los pueblos en rebeldía.
La causa de izquierda en esos países posee la razón, la mayoría, la fuerza, el gobierno. Hay que conservarlos, ampliarlos y utilizarlos para dominar a los capitalistas siempre listos para recurrir a su fascismo.
La consolidación del socialismo como una raíz centenaria de Latinoamérica dependerá de la participación del pueblo en la determinación de la política a seguir por los gobiernos.
