Paris.- La movilización es la palabra clave en el orden del día de los estudiantes franceses de preuniversitario (liceos), quienes se niegan a un aplazamiento de las reformas impuestas por el gobierno y exigen una derogación completa. Convocados por la UNL y la FIDL (sindicatos de liceos) para esta tarde en el capitalino Jardín de Luxemburgo, los alumnos protestarán junto a asociaciones de padres y maestros y contarán con el apoyo del Partido Socialista (PS).
Al igual que el martes último, cuando se dieron innumerables enfrentamientos con la policía, las manifestaciones y bloqueos de escuelas son esperadas en otras ciudades importantes del país como Bretaña, Marsella, Toulouse, Burdeos, Montpellier, Reims, Avignon, entre otras.
En las demandas se exige además que el Ejecutivo desista de la supresión de los 13 mil 500 puestos previstos en el sector.
El inistro francés de Educación, Xavier Darcos, indicó el lunes pasado que los cambios previstos en este nivel de enseñanza se prorrogarían para 2010, lo cual fue sustentado por el presidente de la República, Nicolás Sarkozy.
En un comunicado dado a conocer aquí por la entidad de la cartera se explicó que la decisión de moratoria respondió a la presión de los detractores de estas reformas.
Sin embargo, Sarkozy, Darcos y el primer ministro, Francois Fillon, previnieron que buscarán mayor consenso pero inevitablemente las transformaciones serán aplicadas.
La presidenta de la FIDL, Alix Nicolet, expresó hace unos días que ellos no se oponen al principio de una reforma del colegio, pero no están de acuerdo con la prevista actualmente encaminada a la destrucción de las escuelas públicas en Francia.
La primera Secretaria del PS y alcaldesa de Lille, Martine Aubry, dijo ayer que su grupo político apoya las manifestaciones estudiantiles y marchará junto a los alumnos, lo cual fue criticado por Fillon.
Para el gobierno reformar quiere decir suprimir personal, disminuir presupuestos mientras que para los socialistas es reflexionar y dar oportunidad a cada uno, cambiar los métodos pedagógicos, y permitir a los profesores trabajar más colectivamente, señaló Aubry.
Darcos debe comprender que los estudiantes defienden la enseñanza pública, añadió.
Darcos debe comprender que los estudiantes defienden la enseñanza pública, añadió.
