El sistema está contra algunas formas de delitos. Otros son parte de su existencia. Sólo la gran masa de la sociedad tiene la libertad para oponerse todos. Los medios de información dominantes apuntan contra los robos, los asesinatos, la violencia armada, la falta diaria de seguridad ciudadana. Hacen un negocio de la denuncia pero tienen razón en parte. No entera porque su propio delito es encubrir o aligerar otros crímenes que originan en medida importante los que describen con detalles para provocar un rechazo a los antisociales secundarios.
Pese a sus gravísimas consecuencias en la población la prensa libre no informa o no se oye que condene la evasión tributaria, la explotación de trabajadores y sus familias por sus empleadores, las guerras de conquista e intimidación de países desarrollados, el lavado de dinero en respetables bancos vinculados al mecanismo offshore, la concertación de precios por empresas, las transacciones turbias en bolsas de comercio. Para el periodismo del capital es más importante un robo de joyas en una casa de barrio elegante. La detención de un ex director del Nasdaq norteamericano acusado de un fraude por 50 mil millones de dólares no les ha parecido un acto demoledor global. Un caso de nivel imperial donde los medias no hacen su lucha antidelitos es el del gobernador Rod Blagojevich de Illinois arrestado por la acusación de intentar vender el puesto vacante en el senado del presidente electo de Estados Unidos. Las escuchas telefónicas legales demuestran que el gobernador se comunicó sobre ese tema, días antes de la elección, con el señor Obama a través de Rahm Emanuel su futuro jefe de gabinete. El gobernador en las grabaciones habla de interesados en pagar entre medio y un millón de dólares y discute ofrecer la senaduría a cambio de un puesto bien pagado, un cargo para su esposa en el consejo de administración, ser designado secretario de salud o de energía en el gobierno de Barack Obama o que se le dé una embajada.
La impunidad de militares por asesinatos masivos, torturas, desapariciones, raptos de niños, tampoco es un aspecto delictivo que preocupe a todos los dueños de diarios, radios, canales de televisión. Uniformados latinoamericanos siguen asistiendo a la Escuela de las Américas de sangriento currículo sin que se hagan relaciones con posibles delitos futuros.
Gran parte de los delitos diarios que sufre la población tienen su origen en esos delitos superiores blanqueados que crearon condiciones de pobreza, violencia y resentimiento en niños que se hicieron mayores.
La guerra actual es contra delitos abominables cometidos en el nivel pobre.
Gran parte de los delitos diarios que sufre la población tienen su origen en esos delitos superiores blanqueados que crearon condiciones de pobreza, violencia y resentimiento en niños que se hicieron mayores.
La guerra actual es contra delitos abominables cometidos en el nivel pobre.
romulo.pardo@gmail.com
