La muerte de Alan CASADO ha provocado una ola de mensajes de amistad y de fraternidad que llegan de todo el mundo. Incluso de Colchagua, de San Fernando, nuestra tierra de origen, que dejamos hace ya más de 45 años. Es imposible responder a todos(as) y cada uno de los compañeros(as) y amigos(as) que sienten la partida de Alan como un dolor propio. Por eso quisiera, en nombre de nuestra pequeña familia, hacerles llegar a todos nuestro sincero y agradecido reconocimiento.
Una vez más, la lealtad y la fraternidad de los que luchan nos demuestran que merece la pena continuar militando, prolongar el combate político que abrazamos en nuestra niñez.
Entre los centenares de mensajes recibidos, no está -y me alegro de ello-, el de la dirección oficial del partido socialista de Chile.
Digo que me alegro, por lo que dije antes: “Una vez más, la lealtad y la fraternidad de los que luchan nos demuestran que merece la pena continuar militando, prolongar el combate político que abrazamos en nuestra niñez”.
En este momento de profundo dolor no podemos sino reafirmar nuestro compromiso de lucha por los intereses de los explotados, de los desposeídos, de los ninguneados. Nuestro compromiso de lucha por los nobles principios del socialismo. Un compañero cae, hay que cerrar filas.
Y si es cierto eso de que “los socialistas no mueren: se siembran”, seguiremos viendo llegar jóvenes cuyo empuje y valor terminarán por hacer triunfar la justicia por la cual luchamos desde hace siglos y que nada ni nadie podrá impedir.
Luis CASADO y familia
14 diciembre de 2008
Entre los centenares de mensajes recibidos, no está -y me alegro de ello-, el de la dirección oficial del partido socialista de Chile.
Digo que me alegro, por lo que dije antes: “Una vez más, la lealtad y la fraternidad de los que luchan nos demuestran que merece la pena continuar militando, prolongar el combate político que abrazamos en nuestra niñez”.
En este momento de profundo dolor no podemos sino reafirmar nuestro compromiso de lucha por los intereses de los explotados, de los desposeídos, de los ninguneados. Nuestro compromiso de lucha por los nobles principios del socialismo. Un compañero cae, hay que cerrar filas.
Y si es cierto eso de que “los socialistas no mueren: se siembran”, seguiremos viendo llegar jóvenes cuyo empuje y valor terminarán por hacer triunfar la justicia por la cual luchamos desde hace siglos y que nada ni nadie podrá impedir.
Luis CASADO y familia
14 diciembre de 2008
Los funerales de Alan CASADO se efectuaran el miércoles 17 de diciembre en el Crematorium del Cementerio del Père Lachaise, a las 10:00 horas – Salle de la Coupole
