Santiago.- El hombre de consenso del empresariado, el vicepresidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y de la Viña Concha y Toro, Rafael Guilisasti, fue elegido como nuevo presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, en reemplazo del titular de la Sonami Alfredo Ovalle. El ex militante del Mapu y gerente general de Emiliana Viñedos, obtuvo 70 votos a favor y sólo una abstención.
Como apronte a los que será el sello de su gestión, Guilisasti en su discurso defendió el actual modelo económico del país y planteó que las políticas de la multigremial en esta compleja coyuntura serán el consenso y la confianza en el mercado.
“Hay que ser muy realistas, porque estamos enfrentando una recesión y se harán todos los esfuerzos públicos y privados para que la economía siga adelante. Lo más importante es que tengamos confianza en que podemos salir, esa es una situación difícil, pero saldremos de ella”.
Respecto a las consecuencias de esta crisis en el empleo, Guilisasti fue claro en señalar que “los empresarios no usamos el despido como primera medida, pero también entendamos de que hay ajustes y que somos una economía globalizada y que por lo tanto muchos de los aspectos que afectan a nuestra economía no dependen solamente de nosotros”.
El nuevo líder empresarial además agradeció la labor de su ahora predecesor, Alfredo Ovalle, “por su prudencia y sabiduría para conducir la CPC”.
Respecto a la relación que mantendrá con el gobierno y frente al cambio que se producirá con el nombramiento del nuevo ministro del Trabajo, luego de la salida de Osvaldo Andrade, Guilisasti señaló que “el ministro que nombre la Presidenta nos entenderemos bien y la salida de Andrade no obedece más que a una situación personal para postular a un sillón parlamentario, no hay ninguna otra interpretación”.
En cuanto a lo político, es un hombre de múltiples contactos, tanto en la Concertación como en la Alianza. Sus cercanos lo describen como un hombre de formación humanista, culto, inteligente y capaz de generar rápidamente confianzas, anteponiendo siempre el diálogo al conflicto.
