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Agosto 18, 2026

Protestas juveniles se expanden por toda Grecia

Grecia se vio sacudida este domingo por una ola de violencias urbanas que dejaron una veintena de heridos durante manifestaciones en varias ciudades, un día después de la de la muerte en Atenas de un joven de 15 años baleado presuntamente por un policía que fue detenido.  Los enfrentamientos continuaban este domingo en la noche en Atenas, donde decenas de jóvenes se atrincheraron en la Escuela Politécnica y la Universidad de Economía, situados cerca del barrio de Exarchia.

En Salónica (norte) las universidades seguían ocupadas por estudiantes que lanzaban piedras y cocteles Molotov contra los policías que se encontraban cerca.

En Patras (sudoeste) 200 manifestantes incendiaron basuras y levantaron barricadas en el centro de la ciudad. En Ioanina (noroeste) medio centenar de jóvenes causaron destrozos en las fachadas de varios bancos antes de ser dispersados por la policía.

Según un balance de la policía ateniense dado a conocer el domingo en la noche, trece policías fueron heridos a pedradas y cocteles Molotov lanzados por grupos de jóvenes durante una manifestación que reunió a 5.000 personas en el centro de la capital griega.

Una fuente policial había indicado horas antes que tres policías habían sido heridos en Atenas en este movimiento de protestas por la muerte de Andreas Grigoropoulos, de 15 años.

El domingo por la noche muchos de los comercios y bancos de la céntrica avenida ateniense de Alexandras estaban en llamas. Los manifestantes también reventaron los escaparates de las numerosas tiendas de moda de la calle Ermou.

Al menos tres policías y seis manifestantes resultaron heridos leves en los enfrentamientos ocurridos en la capital, según informaron los medios griegos.

Fuentes policiales informaron de la detención del policía que presuntamente mató al joven Andreas Grigoropulos, al que la fiscalía acusa de “homicidio voluntario”.

El agente, identificado como Epaminondas Korkoneas, de 37 años, está detenido en la Dirección de la Policía de Atenas.

El fiscal también interpuso una demanda por “complicidad” contra el policía Vassilis Saraliotis, de 31 años, que estaba junto a Korkoneas en el lugar donde se produjeron los enfrentamientos entre policías y un grupo de jóvenes.

Saraliotis también se encuentra en detención preventiva.

El ministro griego del Interior, Prokopis Pavlópulos, y la policía expresaron su “profundo dolor” por la muerte del adolescente. El ministro condenó lo que calificó de “incidente aislado”, y pidió que los responsables reciban un “castigo ejemplar”. Tres fiscales investigan los hechos.

El incidente tuvo lugar el sábado a las 21H00 locales (19H00 GMT).

Andreas Grigorópulos, miembro de un grupo de unos treinta jóvenes que había tirado piedras y otros objetos contra un vehículo policial, recibió tres disparos de uno de los dos agentes que iban en el coche y que se bajó con la intención de detenerlos.

Herido en el pecho, el adolescente fue trasladado a un hospital cercano, donde los médicos certificaron su deceso.

Tras conocerse su muerte, cientos de manifestantes, la mayoría vecinos del céntrico barrio de Exarchia, donde se produjo el incidente, salieron a la calle para protestar contra la “arbitrariedad” de los policías y contra el Gobierno derechista del primer ministro griego Costas Caramanlis y del ministro de Interior.

El titular de Interior llamó a los grupos de defensa de los derechos humanos y a las organizaciones de izquierda, que convocaron manifestaciones el domingo por la tarde en Atenas y Salónica, a no librarse a “actos extremos”.

Pavlópulos y el secretario de Estado de su ministerio, Panayotis Hinofotis, presentaron su dimisión al primer ministro Caramanlis, que las rechazó.

Cerca de la Escuela Politécnica, tomada por jóvenes enmascarados, las fachadas de varios bancos fueron destrozadas, muchos comercios fueron saqueados y coches incendiados bloqueaban las calles.

Los enfrentamientos entre policías y grupos de jóvenes anarquistas son frecuentes en el barrio de Exarchia, uno de los más politizados del país, conocido como “el gueto de los anarquistas”.

Allí nacieron las grandes manifestaciones de estudiantes que en 1973 desembocaron en la caída de la dictadura de los coroneles.

Exarchia conserva un aire bohemio, marcadamente de izquierdas y son muchos los jóvenes e intelectuales que acuden a sus numerosas librerías vanguardistas, editoriales y pequeños cafés.

El suceso del sábado recuerda al ocurrido en 1985, cuando otro joven de 15 años, Michalis Kaltézas, murió por los disparos de otro policía. Aquel incidente dio origen a varios años de enfrentamientos entre grupos de anarquistas y la policía.