El sector automotriz, cada día más siniestrado y que multiplica las llamadas de socorro tanto en Europa como en Estados Unidos, alimentó el pánico en las bolsas europeas y americanas, que este miércoles volvieron a cerrar con severas caídas. La bolsa de Nueva York cayó a su nivel más bajo en más de cinco años, en un mercado afectado por el deterioro de la economía y la debacle de los valores financieros: el Dow Jones perdió 5.07 por ciento y el Nasdaq 6.53. Según cifras definitivas de cierre, el Dow Jones Industrial Average (DJIA) perdió 427.47 puntos para ubicarse en 7 mil 997.28 unidades, cayendo hacia el fin de la sesión a su nivel más bajo de cierre desde el 31 de marzo de 2003.
Según Art Hogan, de Jefferies, el mercado fue “sorprendido” por la publicación de las minutas de la Reserva Federal (Fed), que revisó en fuerte baja sus proyecciones para 2009 y no excluyó que el PIB pueda quedar en rojo ese año. La decisión del secretario del Tesoro estadunidense, Henry Paulson, de no seguir utilizando los 700 mil millones de dólares aprobados por el Congreso hasta que asuma el presidente Barack Obama el 20 de enero, hizo presión sobre el sector financiero, explicó el analista de Jefferies; otro elemento fue la posibilidad de que el Congreso no escuche el clamor de los directivos de los constructores de vehículos, que piden en Washington ayuda para evitar la quiebra. Las plazas latinoamericanas siguieron la tendencia general. La bolsa de Sao Paulo, la mayor de la región, perdió 2.02 por ciento; Santiago, 0.32; Bogotá, 0.27, y Lima, 2.14 por ciento. Los valores de los constructores de automotores y bancarios arrastraron a los mercados europeos. Así, la bolsa de Londres cedió 4.82 por ciento al cierre; París perdió 4.03; Francfort cayó 4.92; Madrid, 3.74, y Milán, 2.90 por ciento. Luego de la caída de las bolsas, la Comisión Europea anunció que estudia un plan de reactivación de la economía por 130 mil millones de euros. Las bolsas asiáticas lograron escapar por el momento a este tumulto de malas noticias, pero la mayoría acabaron también en números rojos: Tokio perdió 0.66 por ciento, Hong Kong, 0.77, y Seúl, 1.9. Shanghai, en cambio, subió 6.05 por ciento. El crudo, en la cotización más baja del año En Nueva York y Londres los precios del petróleo descendieron nuevamente, luego de la confirmación de un neto retroceso de la demanda de productos petroleros en Estados Unidos, primer consumidor mundial, y por el aumento de sus inventarios. En el New York Mercantile Exchange, el barril de West Texas Intermediate (designación del light sweet crude negociado en ese país) para entrega en diciembre terminó en 53.62 dólares, en baja de 77 centavos en relación con el cierre del martes. En las operaciones electrónicas previas a la apertura, los precios habían caído a 53.30 dólares, su menor nivel desde enero de 2007. En Londres, el Brent bajó en sesión hasta 50.61 dólares, muy cerca de su piso de tres años y medio, terminando en descenso de 12 centavos a 51.72 dólares. El informe semanal del Departamento de Energía estadunidense confirmó la fuerte caída de la demanda en ese país, pues en las cuatro últimas semanas la demanda cayó 7 por ciento en relación con el mismo periodo del año pasado. El consumo de combustible para la aviación bajó más de 20 por ciento. La inesperada caída de las reservas de productos destilados, que incluyen el combustible para calefacción, seguido con atención al aproximarse el invierno boreal, no fue suficiente para hacer subir los precios.
Las existencias de productos destilados cayeron en 1.5 millones de barriles, mientras las de crudo aumentaron 1.6 millones de barriles y las de gasolina subieron en 500 mil barriles.
“La demanda de gasolina se reduce pero la de productos destilados se acelera”, observó Thierry Lefrançois, de Natixis. Comentó que “los precios del petróleo continúan afectados por la crisis financiera y la demanda debería mantenerse débil en 2009”.
A su vez, OPEP está muy preocupada por el empeoramiento de la desaceleración económica mundial, expresó en comentarios publicados en el diario El Khavar, el presidente del grupo, Chakib Khelil.
Árabes, temerosos
Los países árabes temen el final de los años dorados luego de que el precio del petróleo cayó ayer a 50 dólares por barril, comentó hoy el diario financiero alemán Handelsblatt. El periódico indicó que algunos expertos ven la caída del precio del crudo entre 30 y 35 dólares el barril debido a la recesión global, por lo que los productores están “metiendo el freno”. A su vez, la OPEP y la Agencia Internacional de Energía (AIE) han corregido sus pronósticos varias veces a la baja desde el verano, por la interrogante de cuánto puede la actual crisis disminuir la demanda de petróleo. “La OPEP calcula que la demanda en 2008 sólo aumentará en 280 mil barriles diarios y en 2009 disminuirá en 500 mil barriles. La AIE parte de un aumento de 120 mil barriles en el año en curso y de 350 mil barriles diarios en 2009”, detalló.
