Creo, Luli, que es hora de ir pidiendo que se revisen todos los nombres de aquellos que están recibiendo dineros del Estado. Los torturados, los exonerados… porque en el exilio hay gusanillos que eran infiltrados y reciben dineros que no les pertenecen, Luli. Es hora de trabajar todos juntos. Por los países del mundo hay tantos infiltrados que hoy, bueno, eso también se sabe, han vuelto a la patria y tienen parcelas, cabañas y viajan una vez al año hacia Europa. Los desaparecidos siguen desaparecidos, Luli, y no por culpa de un hombre, que al final todos los hombres cometemos errores, se ha manchado la memoria de todos los desaparecidos de Chile. Una cosa le pido a Germán Cofré Martinez, que entregue a los interesados, pienso a las organizaciones de desaparecidos chilenos, todos los antecedentes de su desaparecimiento y que su error, humano, quede en la historia, no como un capricho de hombre, sino como la psique de un ser puede dañarse al creer que es un desaparecido.
Ivan Godosky
