Paris.- La noticia de que Francia escapó por escaso margen de la recesión económica apenas sirvió para distender un ambiente laboral complejo, con la huelga de pilotos de Air France en marcha y otras protestas inminentes. Este domingo el mayor grupo aeronáutico del mundo en volumen de ventas, Air France-KLM se vio obligado a cancelar un tercio de los vuelos de lago trayecto y el 50 por ciento de los itinerarios de recorrido medio desde París.
Sólo Air France tiene 760 vuelos diarios de mediano recorrido y otros 73 de largo alcance. Los pilotos protestan por la pretensión del gobierno de extender de 60 a 65 años la edad de retiro de esta peligrosa profesión.
Según la dirección de la compañía (en su segmento francés) y funcionarios de la administración de Nicolás Sarkozy, la idea es que la jubilación extensiva a los 65 años sea voluntaria.
Sin embargo, los sindicatos creen que es el principio de una oleada que obligará a los empleados a trabajar más tiempo o aceptar retiros más bajos.
El líder de la poderosa Confederación General de Trabajadores (CGT), Bernard Thibault, pidió a Sarkozy atender esta y otras manifestaciones sociales con el mismo vigor con que desarrolla una cruzada internacional frente a la crisis financiera.
Se anuncian desde mañana paros del transporte, de los conductores de trenes, y marchas de profesores, en ambos casos contra los recortes de presupuesto en el 2009.
La aspiración gubernamental de privatizar gran parte del servicio postal enfrenta otra protesta hacia el fin de semana venidero de los trabajadores de los correos de Francia (Poste).
