“Paloma continuó debilitándose rápidamente a su paso por Camagüey y ahora sólo es identificable como una amplia zona de bajas presiones” y aunque los remanentes “salgan al mar hacia las Bahamas, las condiciones ya descritas no permitirán una regeneración del sistema”, indicó el último aviso del Insmet sobre ese huracán.
El texto, correspondiente a las 06H00 (11H00 GMT) explicó que “fuertes vientos a niveles de los 10-12 kilómetros de altura rompieron en pocas horas la estructura vertical del huracán, a lo que se sumó la acción propia de su paso sobre tierra”.
Hasta el momento no se conoce ningún informe sobre personas muertas o lesionadas por el ciclón.
Se mantendrán todavía algunas marejadas en la costa sur cubana, desde Camagüey hasta Guantánamo, pero “irán disminuyendo gradualmente a lo largo del día”.
El “Paloma” llegó a la costa sureste de Cuba apenas 10 semanas después de que otros dos ciclones arrasaran la isla, causando siete muertes y pérdidas calculadas oficialmente en 8 mil 600 millones de dólares (6.760 millones de euros).
El ojo del huracán tocó tierra cerca del puerto de Santa Cruz del Sur, de menos de 10 mil habitantes, que había sido evacuado totalmente y donde 3 mil personas murieron hace 76 años por los efectos del ciclón más violento que se recuerda en Cuba.
Se había pronosticado que saldría debilitado por la costa noreste de la mayor isla de las Antillas, rumbo a las Bahamas, tal vez como tormenta tropical, pero se ha disuelto antes.
Desde el viernes fueron evacuadas cientos de miles de personas en varias provincias del oriente cubano, incluidos pueblos enteros de zonas bajas y costeras, o que corren peligro por eventuales inundaciones y deslizamientos de tierra.
La Defensa Civil mantuvo en “alarma ciclónica” las provincias de Camagüey, Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, así como el sur de Ciego de Ávila, y dejó en niveles inferiores de alerta al resto de este país de 11,2 millones de habitantes.
La Aeronáutica Civil suspendió el sábado todos los vuelos nacionales, salvo los dirigidos a la Isla de la Juventud, situada al sur del extremo occidental de Cuba.
En la actual temporada de ciclones en el Atlántico, que comenzó el 1 de junio y acabará el 30 de noviembre, se han formado dieciséis tormentas tropicales, de las cuales ocho ascendieron a huracanes, incluyendo el disuelto “Paloma”.
Camagüey recibió este huracán con el recuerdo del 9 de noviembre de 1932, cuando una penetración del mar asociada a un huracán de fuerza 5, la mayor de la escala de intensidad, generó una retirada de las aguas, que volvieron con olas que hicieron desaparecer Santa Cruz del Sur
