En un ataque aéreo de las fuerzas de ocupación estadounidenses, murieron 40 civiles, entre ellos mujeres y niños, acto que fue rechazado por el presidente de Afganistán, Hamid Karzai. “Condeno el ataque aéreo en el que murieron alrededor de 40 civiles y otros 28 resultaron heridos en Shah Wali Kot, un distrito de la provincia de Kandahar”, expresó un comunicado de la oficina presidencial afgana que coloca en manifiesto la voluntad del mandatario Hamid Karzai.
También en la provincia de Kandahar, en el pueblo de Wacha Bajta, se produjo un ataque similar el pasado lunes durante los festejos de una boda. En cuanto a este hecho, las autoridades afganas se negaron a ofrecer cifras de víctimas, pero fuentes noticiosas.
Ante ello, el ejército estadounidense confirmó que ocurrió un “incidente” y que “civiles fueron heridos o quizás murieron”, y anunció que abriría una investigación, sin brindar otras precisiones.
El presidente Karzai, al referirse al triunfo de Barack Obama, pidió al nuevo presidente que pusiese “fin a los ataques contra civiles en Afganistán”. “La guerra contra el terrorismo no debe ser librada en pueblos afganos”.
Denunció, que las fuerzas internacionales no coordinan sus operaciones con las fuerzas afganas. En la capital de Kabul se dijo a finales de agosto la intención de renegociar los términos de la presencia militar internacional en Afganistán tras una serie de ataques mortíferos.
Sin embargo, la situación sigue en deterioro desde hace dos años y la violencia es cada vez mayor, inclusive en la capital, Kabul.
Las fuerzas extranjeras en Afganistán son a menudo acusadas de provocar la muerte de civiles en sus enfrentamientos.
