Cuando esa mujer negra se subió al tranvía por los mediados del siglo cambalache y no se quiso bajar porque adonde la vieron de que los espermas son de colores y con su bolso de piel marrón le dio en la cabeza al nazi de turno.
Cuando la llevaron al calabozo ella reía porque se sabía la gota de oro que rebasó el vaso del racismo y en la celda se puso a cantar esas canciones venidas del centro del mundo, que sólo los negratas se saben porque les circulan por sus venas profundas.
O el atleta que le dejo el bigote chamuscado a Hitler con el asunto de sacarse varias medallas en su olimpiada para blancos armiños en una de las decadencias horrorosas de la centroeuropa.
Poner el canto de la Holiday para que se te ponga la piel de gallina azul y el oído de Mandela pueda recibir aun ese canto de libertad que siempre debe sonar en el aire, aunque te encierren veinte años.
Es que mi América Andinia con esto se podría decir que esta cambiando casi completamente y es un cambio producido por la naturaleza postideologías porque tampoco es que Obama con la señora Clinton pegada en la oreja del móvil satelital, puedan de la noche a la mañana llamar por teléfono al general Petrakis diciéndole que a partir del miércoles empiezan a recoger las pilchas y nuestros jóvenes vuelven a casa y la ocupada gasolinera de la nación iraqui pueda funcionar a su manera.
Se trata de movimientos síquicos y prácticos que me hacen seguir soñando con un mundo mejor, partiendo por la simple posibilidad que un talentoso negro pueda entrar al salón Oval sin que nadie ose darles una patada en el culo como hasta sólo 50 años.
Me agrado ver alegre a la Abuela Keniata con el nieto atinatarner paseando como estrella de la NBA.
La designación Barack es sólo un paso para la humanidad que diría Amstrong Lui lui lui lu a.
Queda ganarle a Jota Mcdonald, el contrincante águila veterana de guerra que sin duda aprovechara la reacción secreta de las almas gringas que ya sabemos insospechadas y locas y bastante racistas todavía.
B.O tiene que cargar la pesada mochila que le está dejando Bush y su Condolesa Olrait, que han demostrado ser capaces de sumergir al imperio romano en el pantano.
Pero es un hombre de este joven siglo, que se maneja por internet y en vivo tiene una oratoria que ya quisiéramos por estos lares.
Le viene de los oradores de las iglesias negratas, de los fraseos de los grandes del jazz y del cuero duro que los morenos hemos tenido que aguantar en nuestra América convulsa donde los blancos están con urticaria.
Lo que faltaba, mujeres en Chile y Argentina, indios y morochos altaneros en Bolivia y Venezuela, un obrero metalúrgico en Brasil, ay dios,andinia toda esta a traspié con la historia de los santos barones blanquecinos, ojala viviéramos con Berlusconis allanando campamentos gitanos o extranjerizantes pos hombre.
Obama Sinladen, que tengas un buen viaje, la poética permitirá que los duendes te protejan de ti mismo y el mareo que da la alta cumbre y los teleobjetivos nazis no aprieten el botón de tus fincipios.
Que son los sueños sudados de la señora del tranvía y que Hendrix te toque el himno gringo desde las tumbas que han permitido este cambio de paradigma transamericano.
Jordi LLoret
