La Presidenta Michelle Bachelet formuló durante la inauguración de la XVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se desarrolla en El Salvador, un llamado a los países participantes a reaccionar con medidas concretas ante la magnitud de la crisis financiera mundial, para proteger a los sectores más vulnerables del inminente impacto social. “No nos quedemos en el desplome bursátil. Evitemos con fuerza el desplome social. La Cumbre Iberoamericana puede jugar, como foro de concertación política, un rol de gran relevancia para el logro de los desafíos que debemos enfrentar”, especialmente “para proteger a nuestra gente y a los más pobres ante el desamparo y para construir una respuesta colectiva que privilegie el interés común, por sobre el interés particular”.
Sobre esta materia, la Jefa de Estado planteó la urgencia de que, “junto con aprobar los acuerdos que hemos preparado a lo largo de este último año de trabajo, los países iberoamericanos seamos también capaces de reaccionar ante la magnitud de la crisis y realizar un esfuerzo oportuno y conjunto, que será parte de una movilización global, para concertar iniciativas que nos permitan acortar el período de menor crecimiento y proteger los avances sociales”.
Explicó que las instituciones regionales de crédito como el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento y el Fondo Latinoamericano de Reservas, han dado pasos importantes para lograr movilizar recursos adicionales que permitan enfrentar eventuales reducciones del crédito. Sin embargó, sostuvo que “esas medidas son iniciales y van en la dirección correcta, pero a mi juicio son insuficientes; necesitaremos medidas adicionales y más contundentes, en proporción a la magnitud de la demanda que introducirá la crisis a partir de los próximos meses y el próximo año”.
En este sentido, la Jefa de Estado formuló un llamado “para asegurar un resultado positivo en la próxima Cumbre Sobre Financiamiento para el Desarrollo, para que podamos efectivamente combatir la pobreza, el hambre, la desigualdad y lograr los Objetivos del Milenio”.
Explicó que “sería incomprensible para la comunidad internacional que hubiese una disminución de la ayuda para el desarrollo o que disminuyera el apoyo al desarrollo de los mecanismos innovadores de financiamiento, justamente cuando la crisis internacional nos amenaza con una crisis social de alcance global”.
Durante su intervención, en su calidad de anfitriona de la cumbre anterior (2007), la Presidenta Bachelet reiteró que lo que hay detrás de la crisis financiera “es el agotamiento de una aplicación dogmática de un modelo basado en la desregulación y en el abandono de lo público. El agotamiento de un modelo que sobrepone el interés individual por sobre el interés de la sociedad; el modelo de aquellos que no creen en el rol regulador del Estado para garantizar ese interés general y para promover la igualdad”.
