google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

¿Un nuevo traje a la medida?

A raíz de la crisis financiera internacional generada por aquellos operadores de dinero virtual, quienes en Wall Street, inventaron ciertos títulos de dudoso valor, papelillos que se transaban en el mercado y que resultaron ser unos simples bodrios, se ha producido una estampida de reacciones negativas y como ha cundido la desconfianza en el mundo, estamos sumidos en una fuerte iliquidez que, de una u otra manera, nos afecta a todos, incluso al “blindado” Chile. Aquellos tenían por norte sólo acumular capital aunque fuera sin respaldo.  

Los pronósticos en nuestro país son malos en materia de inflación, crecimiento y empleo y por ello debemos apretarnos el cinturón a pesar de las medidas de ayuda crediticia a los bancos comerciales decididas por el gobierno para que así aquellos puedan atender a sus clientes. La bolsa está errática y lo anterior pasó porque en EEUU, fuente del despelote, se puede hacer todo lo que no está prohibido y esos elegantes hombres de negocios, aprovechándose del laissez faire, jugaron a la especulación con documentos que tenían una serie de nombres rimbombantes y con deudores insolventes. La idea era ganar ilimitadamente con las comisiones de las transacciones hasta que llegó la hora de la verdad.    

Aprovechándose del caos imperante apareció la influyente Cámara Chilena de la Construcción, proponiéndole al gobierno 5 iniciativas tributarias que beneficiarían a sus ponderados socios. Para justificar su petición argumentaron que ese sector representa el 6,8% del PIB nacional y que genera miles de puestos de trabajo. Para ablandar más a quienes deciden en Hacienda recordaron que ellos son motores de la economía, pero no dijeron que durante muchos años han lucrado excesivamente, entre otras razones, por los distintos subsidios y franquicias que el Estado les ha otorgado.     
 
Qué desean los perlas ?

1.       Permitir que los dividendos hipotecarios por compras de viviendas nuevas DFL2 puedan ser deducidos de la base imponible del impuesto a la renta.

2.  Otorgar un subsidio de 200 UF a todas las personas que tengan un ahorro previo y que aspiren a comprar una vivienda de hasta cierto valor .

3. Que el BancoEstado mantenga las condiciones preacordadas en las solicitudes de crédito de sus clientes.

4. Extender la aplicación del seguro de no pago a viviendas de hasta 2.000 UF.

5. Postergar la entrada en vigencia de los nuevos límites al crédito especial de IVA a la construcción de viviendas.

La única medida razonable es la número 3., la cual es de fácil implementación y de respeto hacia quienes ya habían acordado un crédito con ese banco. En cambio las medidas 1. y 5. son francamente absurdas y hasta burlescas. Debemos tener presente que los propietarios de inmuebles DFL2, legales o ilegales, no tributan ni un peso por las rentas que generan por sus ganancias y además pagan montos reducidos por las contribuciones de bienes raíces. El 80% de las viviendas que se construyen están calificadas como DFL2 y como los beneficios actuales están dirigidos a las construcciones, es decir, a la industria, hay algunos particulares que poseen decenas de ellas y muchas sociedades inmobiliarias y de inversión tienen cientos, sin aportar ningún impuesto por sus rentas. Distinto sería si la franquicia fuera para los dueños que residen en sus viviendas, en los términos que hemos propuesto en columna “Subsidio a la demanda” publicada el 26 de Marzo de 2008 en La Nación.        
    
Como en pedir no hay engaño, 4 de esas peticiones sectoriales son improcedentes, celebramos que haya salido una voz de cordura y por ello transcribimos lo que expresó  Hugo Lavados, ministro de Economía : “no se privilegiará a este sector por sobre el resto, ya que se necesita una respuesta integrada a la crisis” Es destacable la posición de ese ministro que no acepta este traje a la medida y aunque Patricia Poblete, distinguida ministra de Vivienda y Urbanismo, todavía no se pronuncia al respecto, suponemos que opinará en iguales términos, ya que nuestro país, en esta hora de desbarajuste, no puede reaccionar aceptando los pedigüeños impulsos de una asociación gremial empresarial reconocida como dominadora en la hora de las decisiones.   

Patricio Herman

Fundación “Defendamos la Ciudad”