En Moscú, hacia las 07H30 GMT el índice en dólares RTS retrocedía 2,95% y el Micex, en rublos, caía 3,47%.
Los mercados de valores de las ricas monarquías petroleras del Golfo siguieron la misma tendencia, con un retroceso del 2% en Dubái, del 1,5% en Omán, del 0,6% en Abu Dhabi y del 0,25% en Kuwait.
Los mercados del Golfo se ven además afectados por la caída del precio del petróleo. El barril de West Texas Intermediate (WTI, denominación del “light sweet crude” negociado en Estados Unidos) para entrega en diciembre caía a 69,46 dólares en las operaciones del miércoles en Singapur.
Los mercados están nerviosos por el impacto que la crisis financiera mundial puede tener en el resultados de la compañías y por la posibilidad de que ésta conduzca a una recesión económica a nivel mundial, según los expertos.
Valerie Plagnol, analista de la firma CM-CIC Securities, hace así alusión a “las señales de recesión, los comentarios de los gobernadores de bancos centrales y los resultados decepcionantes”.
De las 49 compañías estadounidenses que anunciaron sus previsiones de resultados entre el lunes por la noche y el martes, 45% fueron negativos, 30% conformes a las expectativas, 21% moderados y solamente 3% positivos.
Esto provocó que la Bolsa de Nueva York terminase el martes en muy fuerte baja: el Dow Jones cedió 2,50% y el Nasdaq cayó 4,14%.
También la Bolsa de Londres había cerrado el martes con pérdidas del 1,24%, Fráncfort del 1,05% y Madrid del 1,50%. Sólo París resistió al vendaval, ganando 0,78%.
Sin embargo, los mercados mundiales habían sido propulsados al alza el lunes por el segundo paquete de medidas económicas en Estados Unidos.
Siguiendo la tendencia bajista marcada el martes por Wall Street y las Bolsas europeas, la plazas asiáticas se deplomaron el miércoles.
En la Bolsa de Tokio, el índice Nikkei 225 perdió 631,56 puntos (-6,79%) en la décima peor caída en términos porcentuales desde su creación en 1950.
Los inversionistas japoneses se inquietan por el retroceso del dólar frente al yen, que caía por debajo de los 100 yenes. Este fenómeno afecta a los exportadores japoneses, muy penalizados por el retroceso de la demanda en Estados Unidos a causa de la crisis económica.
También la Bolsa de Hong Kong sufrió un fuerte retroceso del 5,2%, Seúl cayó un 5,1%, Shanghai cerró en baja del 3,20% y Sídney perdió un 3,4%.
La Bolsa de Nueva Zelanda (-1,78%), la de Taiwán (-1,62%) y la de Filipinas (-1,1%) cerraron asimismo en rojo.
