Dos manifestantes indígenas fueron asesinados en Colombia debido a la represión policial, luego que fuese bloqueada una marcha que partía este martes hasta Cali (suroeste) reclamando tierras y respeto a su autonomía.
Uno de los fallecidos recibió cuatro disparos de bala en la espalda, y de acuerdo a Feliciano Valencia, uno de los dirigentes indígenas, otras cinco personas también están heridas por disparos.
“Responsabilizamos de estos hechos a la fuerza pública, porque los únicos que estaban allí eran miembros del Ejército y el Esmad (Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía)”.
Por su parte, en Bogotá el presidente Alvaro Uribe acusó al líder indígena Daniel Piñacué de “incitar a la violencia”, y pidió a los jueces que lo investiguen. Las acciones policiales se efectuaron en la vía Panamericana, en el departamento del Valle del Cauca (oeste), cuando los manifestantes la recorrían pacíficamente por un costado para no bloquear el tránsito vehícular. Portando ataúdes de cartón, entre 10.000 y 12.000 aborígenes salieron a las 09H45 locales (14H45 GMT) de La María (Cauca), una reserva indígena del municipio de Piendamó (suroeste), para un recorrido de 120 km que tenía previsto concluir este viernes. La violencia llega una semana después de que otra represión policíal en esa misma entidad dejara otro indígena muerto y un centenar de heridos. Los manifestantes, con su vestimenta tradicional y bastones de madera, esperan seguir avanzando en tranquilidad, escoltados por la Policía. “Vamos rumbo a Cali, donde pretendemos que el señor presidente nos dé la cara”, dijo Piñacué. Los manifestantes también piden el cese de los asesinatos de indígenas y rechazan un TLC con Estados Unidos. Piñacué advirtió que los nativos están dispuestos a caminar hasta Bogotá si Uribe se niega a hablar con ellos en Cali (470 km al suroeste de la capital). “Estamos en las mejores condiciones físicas para avanzar hacia la Casa de Nariño (sede presidencial) y reunirnos ahí con todos los marchantes”, señaló a periodistas. Uribe, que exige a los aborígenes disculparse con la fuerza pública y asegura que la protesta es alentada por lel grupo de las FARC, denunció el lunes la existencia de “un sector radical que no está interesado en acuerdos, sino que tiene una concepción política de odio, ocio y violencia”. También advirtió que no permitirá nuevos bloqueos en la Panamericana. Uribe anunció el fin de semana la compra de unas 7.000 hectáreas en Cauca para entregarlas a los indígenas, pero éstos rechazaron la oferta indicando que unos 400.000 de los suyos carecen de tierras en todo el país. Rodrigo Quira, coordinador de la guardia indígena del Cauca, denunció que el gobierno ha incumplido acuerdos sobre devolución de territorios ancestrales. “Es una marcha de visibilización; no queremos que nos cataloguen de terroristas y pedimos que se firme la declaración de los pueblos indígenas (de la ONU)”, dijo La marcha ocurre en un clima de agitación social que incluye un paro de 24 horas el jueves de los empleados estatales, convocado por el mayor sindicato del país, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), contra el gobierno. A ello se suma una huelga iniciada el lunes por los funcionarios del servicio de impuestos y aduanas (DIAN) y la que mantienen los cortadores de caña de azúcar desde hace un mes.El Ejecutivo denunció el lunes que las protestas son orquestadas por sectores opositores y buscan desestabilizarlo, lo que fue rechazado por la CUT que responsabilizó al gobierno de eventuales atentados contra su dirigencia.
