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Agosto 18, 2026

Sara Larraín: “Celebramos que esté ocurriendo esta crisis financiera”

 Santiago.- Si algún sujeto colectivo había venido anunciando la crisis financiera han sido los movimientos antiglobalización y antisistémicos. Como en estas mismas páginas afirma Marcos Roitmann, “las políticas de privatización, apertura comercial, financiera y flexibilidad laboral escondían un enorme grado de explotación y especulación. El resultado sería inevitablemente el colapso general del planeta”. Un proceso que en estos días se expande como una peste.

La ambientalista y ex candidata presidencial Sara Larraín, directora de Chile Sustentable, no esconde su conformidad al observar la crisis que afecta al sistema financiero y al modelo neoliberal global. Lo que ella y otros muchos críticos han venido anunciando hace décadas ya no puede expresarse con más claridad. Pero avanzamos hacia el riesgo, hacia un episodio de múltiples amenazas, las que se extienden desde la política, social o ambiental.

¿Cuál es su impresión ante esta crisis, si no terminal, una de las mayores del sistema capitalista?

Desde la virtualidad del mundo financiero a los impactos que eso tiene sobre la sociedad y sobre el medio ambiente, sobre el territorio, significa transparentar el enorme problema que ha sido el manejo de la riqueza. La riqueza, y particularmente en América Latina y otros países, ha sido un factor de destrucción, no de construcción. En América Latina la riqueza ha destruido más que la pobreza. Cuando una enorme empresa tiene más ganancias reinvierte, muchas veces en el mismo sector, muchas veces en la misma región, generando más destrucción de las economías locales, de los recursos naturales, para engrosar las cifras monetarias, las que finalmente no significan nada en el sentido de la sobrevivencia de las grandes mayorías de este planeta. Por lo tanto, lo que se está generando es destrucción de recursos vivos, que son posibles de reproducir, de alimentar a la especie humana y a las demás especies, monetarizando en un valor virtual, simbólico, que es el dinero, y que finalmente no se come.

Una crisis anunciada…

Yo diría que lo que muestra la crisis financiera es lo que ha venido señalando el movimiento ambiental hace muchos años. Si el mundo continúa con la lógica económica del dinero y destruye la lógica económica basada en la posibilidad de reproducción de la vida, estamos perfectamente relatando lo que significa el mito del rey Midas. Es decir, una sociedad que finalmente por su ambición irresponsable convierte todo el planeta en dinero y, finalmente, termina muerta de hambre. Ese mito refleja muy exactamente la lógica de lo que está ocurriendo.

Una crisis, hoy financiera, que muy probablemente se extenderá a otras áreas de la economía

La crisis financiera es una muestra pequeña de lo que puede ocurrir en una de las emergencias de este sistema. La verdad es que nosotros, en términos concretos, celebramos que esté ocurriendo esta crisis financiera. En el sentido que es un sector que debe ser destruido, que tiene que ser absolutamente normado en relación a lo que es necesario acreditar como respaldo monetario de una economía viviente. No puede ser esa la lógica que maneja el sistema planetario completo. Si es así, vamos a acelerar la destrucción o el camino a ninguna parte, que es más o menos lo mismo. 

¿Qué efectos es posible observar en otros campos, como el político o social?

Las perspectivas sociológicas o políticas de lo que puede ocurrir en una sociedad manejada por la lógica del sector financiero es simplemente una sociedad formada por guettos, una sociedad de apartheit, en la cual se tienen algunos sectores que a través de este sistema monetario puedan tener un acceso privilegiado a ciertos bienes. Y una mayoría de la sociedad planetaria que vive en enormes situaciones de vulnerabilidad. Eso obviamente implica que hacia el futuro lo único que se podría esperar es sistemas fascistas, absolutamente autoritarios, con el objetivo de mantener la gobernabilidad en situaciones de vulnerabilidad extrema en la que sabemos que el tema de la seguridad va más allá de excusas para otras acciones.

En términos sociales y políticos esta crisis del sector financiero   implica reconstitución absoluta del sistema económico, volviendo al sistema monetario a lo que debe ser. Obviamente rompiendo la especulación de la riqueza financiera que tiene al planeta al borde del abismo.

¿Cómo visualiza los programas y medidas de rescate que han puesto en práctica los distintos gobiernos de los países industrializados?

Lo que se ve ahora es una especie de parafernalia, de soportes, para que la misma cosa se mantenga. Cuando se le pone oxígeno a un moribundo se le puede mantener un tiempo más. Pero el tema es que políticamente no hay mucha posibilidad de sostener aquello. Hoy día tenemos sociedades completas sometidas a tensiones brutales. Los últimos problemas que se han suscitado en Bolivia. La rebelión de los ricos por mantener una serie de situaciones que son imposibles de ser universalizadas para cada boliviano. Los sistemas de consumo de las elites globales no son posibles de universalizar a toda la sociedad planetaria. Por lo tanto los regímenes de gobernabilidad implican mantener este sistema tan inequitativo. A la larga, cuando las sociedades van teniendo mayor equidad en la información, en la educación, acceso a la gestión o al territorio, significan revoluciones. En el sentido que una sociedad, lo mismo que ocurre en la naturaleza, para mantener cierta reproducción, cierta convivencia que no sea destructiva, requiere de ciertos balances fundamentales. Y esos balances fundamentales no se están dando.