Si no sabes quién es Patrick Artus no pasa nada. Te lo explico. Patrick Artus es un tipo inteligente, brillante, economista, el chato que cuando era joven era un buen partido, todas las madres lo querían para yerno y las minas por esposo. Actual Director de Estudios del Banco Natixis hoy por hoy es difícil hablar de economía en Francia si no has leído alguno de sus libros. Patrick Artus es un gurú, un “experto” para que me entiendas.
Por esa razón la revista financiera “Challenges le entrevistó en su número del 3 de abril de este año, edición que ilustró su página de cobertura con una gran foto de Ben Bernanke y un titular en grandes caracteres: “Merci Ben!”
La entrevista de Artus comenzaba del modo siguiente: “Challenges: ¿En qué esta la crisis financiera? Patrick Artus: Lo peor ya pasó. Se Terminó”. Eso le agradecían a Ben, el haber salvado al mundo como un Bruce Willis cualquiera. A principios de abril de este año…
En la misma entrevista Patrick Artus profiere otras enormidades que valen su peso en activos financieros: “Ben Bernanke puso los mercados en orden de marcha”, “Al aceptar transformarse en detentor de activos la FED dio la señal de regreso a la confianza”, “Acabo de regresar de los EEUU. Los actores del mercado son unánimes: las instituciones financieras americanas pararon la crisis”. A principios de abril de este año…
Claude Perdriel, Director de “Challenges”, es otro experto. Lo que tal vez explica el título de la nota principal de la mencionada edición de su revista: “Bolsa – El fin del krach”. A principios de abril de este año…
Una vez dicha la misa no quedaba más que cantar calabaza, calabaza, y regresar cada uno para su casa comprada con un crédito hipotecario “subprime” y rezar las últimas aves marías antes de dormir el sueño de los justos.
El conocido banco Credit Lyonnais, rebautizado LCL, dispone de un servicio llamado “Gestión Privada”. Dicho servicio, poblado de “expertos” financieros, administra el dinero que los incautos le confían, invirtiéndolo en acciones, fondos mutuos, y otros activos. Cada vez que LCL vende o compra en tu nombre, palpa su comisión y no vale la pena que te diga que son los campeones de la compraventa sin impulso.
Para premiarte de tu ingenuidad LCL te envía cada mes una lujosa publicación llamada “La Lettre”, cuyo subtítulo lo dice todo: “Nuestra mirada sobre la evolución de los mercados financieros”.
En su edición de julio de este año, visto que la crisis había desaparecido, el “experto” Jean-Paul Betbèze, Director de Estudios Económicos, escribía:
“De ahora en adelante los grandes bancos centrales solo se preocupan de la inflación, mientras que antes temían la crisis financiera. Después del asunto Bearn Stern los mercados estiman que lo peor quedó atrás, más exactamente que el esfuerzo de la FED para evitar esa quiebra asegura que ningún otro banco podría quebrar (sic). Esta “garantía” permite considerar con serenidad los últimos resultados de los bancos de inversiones puesto que… ya todo acabó”(resic).
Dormid tranquilas buenas gentes, los “expertos” declararon que no había nada que temer, para no mencionar los dichos de Andrés Velasco que conviene rezar día y noche: “aquí no hay ni habrá ninguna crisis” (sic), “tenemos la economía blindada” (resic).
Mientras tanto Jean-Paul Betbèze, “experto” del LCL, fue mucho más allá en su delirio. La misma nota del mes de julio explicaba lo que sigue:
“Detrás del petróleo que puede calmarse rápidamente está el riesgo de “los efectos de segunda vuelta”, dicho de otro modo el círculo precios-salarios, o sea los salarios. En el fondo, el mensaje de los bancos centrales es el de una necesaria pausa salarial. Que podría ser violenta si el petróleo continúa arriba, puesto que ello implica nada menos que una baja de los salarios reales, temporal, para calmar el crecimiento (sic). Crecimiento que no es muy fuerte (resic)”.
Entérate. El petróleo puede calmarse rápidamente, basta con mirar los precios de ayer: el barril superó de nuevo los U$ 120. De lo que se trata es de no aumentar los salarios. Eso ya lo sabíamos, en el último año servidor ha repetido machaconamente eso de “los efectos de segunda vuelta”. Lo fantástico es que según el “experto” del LCL se trata de hacer una “pausa salarial” (hasta ahora los salarios subían y subían sin descansar…) para calmar el crecimiento…
¡Para calmar el crecimiento! En un mundo en recesión… Cómo será de evidente la imbecilidad que el propio Jean-Paul Betbèze, Director de Estudios Económicos del Crédit Lyonnais, se auto flagela agregando: “Crecimiento que no es muy fuerte”.
Lo entretenido de este cuento es que los bancos quebrados cuyos activos podridos serán comprados por la FED a precio de joya con el dinero de los contribuyentes estadounidenses, esos bancos ya se embolsaron más de U$ 85 mil millones de beneficios en los últimos meses.
Ayer, en el aeropuerto Charles de Gaulle un colega belga de paso por París camino a Berlín me decía: “Lo bueno es que con la intervención de la FED las Bolsas subieron. Bruselas subió una enormidad”. Solo atiné a responderle: “Paciencia. Espera 48 horas”. No fueron ni 24. Ayer mismo las bolsas volvieron a irse al carajo y hoy continúan en picada.
En Europa la prensa financiera de hoy titula: “No, la crisis aun no termina”. “La bolsa de París castigada por el alza del petróleo y la subida del Euro”. Y otras cosillas dicharacheras por el estilo.
No les tomes en serio: estos también son “expertos”.
Escribe Luis CASADO – 23/09/2008
La entrevista de Artus comenzaba del modo siguiente: “Challenges: ¿En qué esta la crisis financiera? Patrick Artus: Lo peor ya pasó. Se Terminó”. Eso le agradecían a Ben, el haber salvado al mundo como un Bruce Willis cualquiera. A principios de abril de este año…
En la misma entrevista Patrick Artus profiere otras enormidades que valen su peso en activos financieros: “Ben Bernanke puso los mercados en orden de marcha”, “Al aceptar transformarse en detentor de activos la FED dio la señal de regreso a la confianza”, “Acabo de regresar de los EEUU. Los actores del mercado son unánimes: las instituciones financieras americanas pararon la crisis”. A principios de abril de este año…
Claude Perdriel, Director de “Challenges”, es otro experto. Lo que tal vez explica el título de la nota principal de la mencionada edición de su revista: “Bolsa – El fin del krach”. A principios de abril de este año…
Una vez dicha la misa no quedaba más que cantar calabaza, calabaza, y regresar cada uno para su casa comprada con un crédito hipotecario “subprime” y rezar las últimas aves marías antes de dormir el sueño de los justos.
El conocido banco Credit Lyonnais, rebautizado LCL, dispone de un servicio llamado “Gestión Privada”. Dicho servicio, poblado de “expertos” financieros, administra el dinero que los incautos le confían, invirtiéndolo en acciones, fondos mutuos, y otros activos. Cada vez que LCL vende o compra en tu nombre, palpa su comisión y no vale la pena que te diga que son los campeones de la compraventa sin impulso.
Para premiarte de tu ingenuidad LCL te envía cada mes una lujosa publicación llamada “La Lettre”, cuyo subtítulo lo dice todo: “Nuestra mirada sobre la evolución de los mercados financieros”.
En su edición de julio de este año, visto que la crisis había desaparecido, el “experto” Jean-Paul Betbèze, Director de Estudios Económicos, escribía:
“De ahora en adelante los grandes bancos centrales solo se preocupan de la inflación, mientras que antes temían la crisis financiera. Después del asunto Bearn Stern los mercados estiman que lo peor quedó atrás, más exactamente que el esfuerzo de la FED para evitar esa quiebra asegura que ningún otro banco podría quebrar (sic). Esta “garantía” permite considerar con serenidad los últimos resultados de los bancos de inversiones puesto que… ya todo acabó”(resic).
Dormid tranquilas buenas gentes, los “expertos” declararon que no había nada que temer, para no mencionar los dichos de Andrés Velasco que conviene rezar día y noche: “aquí no hay ni habrá ninguna crisis” (sic), “tenemos la economía blindada” (resic).
Mientras tanto Jean-Paul Betbèze, “experto” del LCL, fue mucho más allá en su delirio. La misma nota del mes de julio explicaba lo que sigue:
“Detrás del petróleo que puede calmarse rápidamente está el riesgo de “los efectos de segunda vuelta”, dicho de otro modo el círculo precios-salarios, o sea los salarios. En el fondo, el mensaje de los bancos centrales es el de una necesaria pausa salarial. Que podría ser violenta si el petróleo continúa arriba, puesto que ello implica nada menos que una baja de los salarios reales, temporal, para calmar el crecimiento (sic). Crecimiento que no es muy fuerte (resic)”.
Entérate. El petróleo puede calmarse rápidamente, basta con mirar los precios de ayer: el barril superó de nuevo los U$ 120. De lo que se trata es de no aumentar los salarios. Eso ya lo sabíamos, en el último año servidor ha repetido machaconamente eso de “los efectos de segunda vuelta”. Lo fantástico es que según el “experto” del LCL se trata de hacer una “pausa salarial” (hasta ahora los salarios subían y subían sin descansar…) para calmar el crecimiento…
¡Para calmar el crecimiento! En un mundo en recesión… Cómo será de evidente la imbecilidad que el propio Jean-Paul Betbèze, Director de Estudios Económicos del Crédit Lyonnais, se auto flagela agregando: “Crecimiento que no es muy fuerte”.
Lo entretenido de este cuento es que los bancos quebrados cuyos activos podridos serán comprados por la FED a precio de joya con el dinero de los contribuyentes estadounidenses, esos bancos ya se embolsaron más de U$ 85 mil millones de beneficios en los últimos meses.
Ayer, en el aeropuerto Charles de Gaulle un colega belga de paso por París camino a Berlín me decía: “Lo bueno es que con la intervención de la FED las Bolsas subieron. Bruselas subió una enormidad”. Solo atiné a responderle: “Paciencia. Espera 48 horas”. No fueron ni 24. Ayer mismo las bolsas volvieron a irse al carajo y hoy continúan en picada.
En Europa la prensa financiera de hoy titula: “No, la crisis aun no termina”. “La bolsa de París castigada por el alza del petróleo y la subida del Euro”. Y otras cosillas dicharacheras por el estilo.
No les tomes en serio: estos también son “expertos”.
Escribe Luis CASADO – 23/09/2008
