La Paz.- Un fuerte operativo policial rodea hoy aquí el diálogo entre el gobierno boliviano y ocho de nueve prefectos departamentales para encontrar una salida pacífica a la crisis política. De acuerdo con el ministro del Interior, Alfredo Rada, la decisión de acoger como sede al Centro de Convenciones El Manantial, en la localidad de Chiquicollo, al oeste de la ciudad de Cochabamba, ofrece todas las garantías a esas conversaciones.
Rada precisó a Prensa Latina que, como en otras ocasiones, en La Paz, sede de gobierno, donde comenzaron estas pláticas, los efectivos resguardan un clima de tranquilidad y orden para el buen desarrollo de las negociaciones.
A la mesa del diálogo instalada aquí, encabezada por el jefe de Estado, Evo Morales, asiste el prefecto de Tarija, Mario Cossío, quien representa a la vez al opositor Consejo Nacional Democrático (CONALDE).
También participan las máximas autoridades de Santa Cruz, Rubén Costas; Beni, Ernesto Suárez; y de Chuquisaca, Savina Cuéllar.
Otro prefectos invitados a la primera sesión que precisará la agenda definitiva, son Luis Alberto Aguilar (Oruro), Mario Virreyra (Potosí) y los interinos Rafael Puentes (Cochabamba) y Pablo Ramos (La Paz).
Se esperaba además la llegada de un representante de Pando, cuyo prefecto Leopoldo Fernández fue detenido el pasado martes, acusado de genocidio por una masacre de campesinos en esa región.
Como mediadores están presentes además por la Iglesia Católica, el cardenal Julio Terrazas.
Asimismo deberán incorporarse el ex canciller chileno Juan Gabriel Valdez, a nombre de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), y José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Al diálogo reconciliador asisten además parlamentarios del Congreso Nacional, entre ellos Edmundo Novillo, presidente de Diputados, y el opositor Oscar Ortiz, máxima autoridad en el Senado.
De acuerdo con el viceministro de Descentralización Fabián Yaksic, una condición importante para esta cita es la devolución de instituciones públicas en el oriente, tomadas por la fuerza por grupos violentos subordinados a comités cívicos.
Yaksic precisó que sin límite de tiempo en estas conversaciones alistarán tres mesas de trabajo vinculadas a los ejes del conflicto: las autonomías y la nueva constitución, el Impuesto Directo de Hidrocarburos y un pacto para ocupar puestos vacantes en el poder judicial.
También el prefecto tarijeño, Mario Cossío, señaló las esperanzas que todos los bolivianos depositan en estas pláticas, para poner fin a la escalada de violencia y enfrentamientos en la nación andina.
La víspera, el Ejecutivo, la Central Obrera Boliviana y la Coordinadora Nacional para el Cambio, que agrupa a las principales organizaciones sociales, firmaron un pacto para la defensa de la democracia y la unidad en el país.
En presencia del presidente Morales, rubricaron el documento que persigue además la preservación de la integridad territorial ante amenazas divisionistas.
De igual forma, expresa su respaldo incondicional al proceso revolucionario en busca de la equidad, igualdad y justicia sociales, en pos de construir un nuevo país a través de la Constitución.
