Los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se reúnen este lunes en Santiago bajo la premisa de buscar una solución a la grave crisis política y social que atraviesa Bolivia, avivada por el radicalismo opositor que ha dejado al menos 13 personas muertas. En ese sentido, el canciller chileno, Alejandro Foxley, adelantó que su país propondrá a sus pares suramericanos la instalación de una mesa de diálogo y el envío de una misión de la Unasur y la Organización de Estados Americanos (OEA) a Bolivia. “El punto es la instalación de una mesa de diálogo que puede estar acompañada por la presidencia pro témpore de Unasur (ejercida por Chile) en una visita a La Paz, conjuntamente con la OEA para conversar con todos los sectores” que se encuentran enfrentados en Bolivia desde hace un par de semanas.
En conferencia de prensa en la sede de la Cancillería, Foxley reveló que el objetivo inmediato de la misión sería “establecer un calendario para terminar con la violencia y hacer que el diálogo sea permanente en las próximas etapas de la democracia boliviana”.
Foxley ratificó que al término del encuentro pautado para las 19h00 horas GTM, Unasur emitirá una declaración donde se reconocerá “la autoridad legítima del presidente Evo Morales, quien es el interlocutor principal en el diálogo a futuro”.
El documento también reafirmará “el principio de legitimidad de la democracia encabezada por Morales y la integridad territorial que no puede ponerse en cuestión en ningún momento”.
Presidentes presentes
Entre tanto, los presidentes suramericanos comenzaron a arribar, desde tempranas horas de este lunes, a Santiago. El primer mandatario en llegar a la capital chilena fue el de Paraguay, Fernando Lugo, que lo hizo a las 11.43 hora local (15.43 GMT), una hora más tarde que lo anunciado. Fernando Lugo, después de recibir los honores correspondientes, tomó el automóvil que lo esperaba, sin emitir declaraciones y se dirigió, aparentemente, a la embajada de su país, antes de concurrir a la cita de Unasur. Más tarde arribó el mandatario boliviano, Evo Morales, quien adelantó que uno de sus propósitos al asistir a la cumbre era explicarles a sus pares suramericanos sobre el golpe de Estado cívico que la oposición fraguaba en su contra. “Vengo acá a convocatoria de la presidenta pro témpore de Unasur a explicarles a los presidentes de Suramérica sobre un golpe de Estado cívico prefectural en algunos departamentos de Bolivia en los últimos días”, señaló en el aeropuerto de Santiago. “Esta reunión es muy importante para defender la democracia, no sólo en Bolivia, sino en los distintos países de Sudamérica”, agregó. Por su parte, el presidente ecuatoriano Rafael Correa afirmó, a su llegada a Santiago de Chile, que las naciones suramericanas jamás volverán a aceptar la instalación de dictaduras en la región, en alusión a la crisis política de Bolivia.
“Jamás vamos a aceptar más dictaduras ni rompimientos democráticos en nuestra región”, señaló Correa. “Vinimos a respaldar clara, frontalmente, sin condiciones la democracia en Bolivia, representada por un presidente con extraordinaria legitimidad democrática, como Evo Morales”, agregó. Asimismo, el mandatario venezolano, Hugo Chávez, reiteró su denuncia sobre la conspiración que encabeza el gobierno de los Estados Unidos contra las democracias latinoamericanas. “Aquí en Bolivia está en marcha una conspiración, una conspiración internacional facturada y dirigida por el imperio norteamericano, tal cual como ocurrió aquí en Chile (en 1973)”, señaló al llegar a Santiago. “Están tratando de derrocar al presidente Evo Morales. La conspiración ha sido elaborada, facturada y apoyada por el gobierno imperialista, pero América ha cambiado”, agregó el mandatario. “Aquí estamos los presidentes de la Unasur para debatir, escuchar y tomar decisiones de apoyo a la democracia de Bolivia”, agregó. En la cumbre también participarán los gobernantes de Colombia, Álvaro Uribe; Uruguay, Tabaré Vázquez; Argentina, Cristina Fernández, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. La principal ausencia de la reunión será la del presidente peruano, Alan García, que envió a su canciller, José Antonio García Belaúnde, al argumentar que no puede estar en la reunión ya que el próximo jueves inicia una visita oficial a Brasil. Tampoco estarán los gobernantes de Surinam y Guayana, que también forman parte de Unasur. La reunión está prevista para las 15.00 hora local (19.00 GMT) en el palacio presidencial de La Moneda y posteriormente se dará a conocer una declaración conjunta. La cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas fue convocada el pasado sábado por Bachelet, presidenta “pro témpore” de Unasur, para buscar una postura común del bloque subregional ante la crisis política y social por la que atraviesa Bolivia y que en la última semana ha causado una treintena de muertos. OEA también participa
En la reunión también participará el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien llegó a Santiago de Chile procedente de Washington a primera hora de este lunes. A su llegada, Insulza advirtió que la crisis en Bolivia puede tornarse “irreversible”. “La situación se ha ido agravando y hemos llegado a un punto en que, o se acuerda un inmediato fin de las hostilidades y se pasa a la negociación, o ya la situación se puede poner irreversible”, declaró Insulza. “Yo espero que hoy se logre algo y que podamos ir en los próximos días hacia la constitución de un espacio de negociación”, añadió. El titular de la OEA viajará el miércoles a La Paz para impulsar el diálogo entre las partes.
Entre tanto, los presidentes suramericanos comenzaron a arribar, desde tempranas horas de este lunes, a Santiago. El primer mandatario en llegar a la capital chilena fue el de Paraguay, Fernando Lugo, que lo hizo a las 11.43 hora local (15.43 GMT), una hora más tarde que lo anunciado. Fernando Lugo, después de recibir los honores correspondientes, tomó el automóvil que lo esperaba, sin emitir declaraciones y se dirigió, aparentemente, a la embajada de su país, antes de concurrir a la cita de Unasur. Más tarde arribó el mandatario boliviano, Evo Morales, quien adelantó que uno de sus propósitos al asistir a la cumbre era explicarles a sus pares suramericanos sobre el golpe de Estado cívico que la oposición fraguaba en su contra. “Vengo acá a convocatoria de la presidenta pro témpore de Unasur a explicarles a los presidentes de Suramérica sobre un golpe de Estado cívico prefectural en algunos departamentos de Bolivia en los últimos días”, señaló en el aeropuerto de Santiago. “Esta reunión es muy importante para defender la democracia, no sólo en Bolivia, sino en los distintos países de Sudamérica”, agregó. Por su parte, el presidente ecuatoriano Rafael Correa afirmó, a su llegada a Santiago de Chile, que las naciones suramericanas jamás volverán a aceptar la instalación de dictaduras en la región, en alusión a la crisis política de Bolivia.
“Jamás vamos a aceptar más dictaduras ni rompimientos democráticos en nuestra región”, señaló Correa. “Vinimos a respaldar clara, frontalmente, sin condiciones la democracia en Bolivia, representada por un presidente con extraordinaria legitimidad democrática, como Evo Morales”, agregó. Asimismo, el mandatario venezolano, Hugo Chávez, reiteró su denuncia sobre la conspiración que encabeza el gobierno de los Estados Unidos contra las democracias latinoamericanas. “Aquí en Bolivia está en marcha una conspiración, una conspiración internacional facturada y dirigida por el imperio norteamericano, tal cual como ocurrió aquí en Chile (en 1973)”, señaló al llegar a Santiago. “Están tratando de derrocar al presidente Evo Morales. La conspiración ha sido elaborada, facturada y apoyada por el gobierno imperialista, pero América ha cambiado”, agregó el mandatario. “Aquí estamos los presidentes de la Unasur para debatir, escuchar y tomar decisiones de apoyo a la democracia de Bolivia”, agregó. En la cumbre también participarán los gobernantes de Colombia, Álvaro Uribe; Uruguay, Tabaré Vázquez; Argentina, Cristina Fernández, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. La principal ausencia de la reunión será la del presidente peruano, Alan García, que envió a su canciller, José Antonio García Belaúnde, al argumentar que no puede estar en la reunión ya que el próximo jueves inicia una visita oficial a Brasil. Tampoco estarán los gobernantes de Surinam y Guayana, que también forman parte de Unasur. La reunión está prevista para las 15.00 hora local (19.00 GMT) en el palacio presidencial de La Moneda y posteriormente se dará a conocer una declaración conjunta. La cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas fue convocada el pasado sábado por Bachelet, presidenta “pro témpore” de Unasur, para buscar una postura común del bloque subregional ante la crisis política y social por la que atraviesa Bolivia y que en la última semana ha causado una treintena de muertos. OEA también participa
En la reunión también participará el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien llegó a Santiago de Chile procedente de Washington a primera hora de este lunes. A su llegada, Insulza advirtió que la crisis en Bolivia puede tornarse “irreversible”. “La situación se ha ido agravando y hemos llegado a un punto en que, o se acuerda un inmediato fin de las hostilidades y se pasa a la negociación, o ya la situación se puede poner irreversible”, declaró Insulza. “Yo espero que hoy se logre algo y que podamos ir en los próximos días hacia la constitución de un espacio de negociación”, añadió. El titular de la OEA viajará el miércoles a La Paz para impulsar el diálogo entre las partes.
