Washington.- La inminente llegada del huracán Gustav aleja hoy de sus viviendas a casi dos millones de residentes en la costa sur estadounidense, quienes temen un impacto destructivo similar al dejado hace tres años por el Katrina. Según autoridades federales, las evacuaciones tuvieron lugar desde Texas hasta Alabama, en lo que consideraron uno de los mayores movimientos de personas en la historia del país.
Gustav debe golpear Louisiana hacia el mediodía (hora local) de este lunes, con vientos cercanos a los 200 kilómetros por hora, equivalentes a un huracán categoría tres en la escala Saffir-Simpson, advirtió el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por siglas en inglés).
De acuerdo con la fuente, el fenómeno entrará por la ciudad de Nueva Orleans, donde en agosto de 2005 el Katrina dejó mil 600 muertos, más de 600 desaparecidos y decenas de miles de ciudadanos desamparados, desastre que desató críticas por la lenta reacción gubernamental.
En horas tempranas de hoy dicha urbe quedó sin servicio eléctrico, mientras unos 10 mil individuos permanecían en sus viviendas, bajo el argumento de proteger sus bienes, señalaron funcionarios locales.
Por su parte, el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, decretó un toque de queda para evitar los saqueos y la ola de criminalidad ocurrida tras el paso del Katrina.
El NHC pronosticó olas de hasta cinco metros en las costas de esa ciudad, lo cual -precisó- eleva las probabilidades de inundaciones, aunque no al nivel de las reportadas hace tres años.
Las inclemencias del tiempo obligaron a reprogramar las actividades de la Convención Nacional Republicana, cuyo comienzo está previsto para este lunes en St. Paul, Minnesota.
