La Paz.- La incertidumbre acerca del éxito del diálogo entre el Gobierno y los prefectos opositores en busca de un acuerdo nacional, rigió el escenario político boliviano esta semana. Apenas unas horas después de celebrado el referendo revocatorio de mandato popular –el domingo anterior-, el presidente de Bolivia, Evo Morales, convocó a esas pláticas a las autoridades regionales ratificadas en sus cargos. Tras un primer anuncio de que no participarían del intento de concilio, los dirigentes departamentales de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca dieron un repentino giro y aceptaron la reunión con el Ejecutivo.
Sin embargo, las conversaciones arrojaron pocos progresos y quedaron pospuestas para la siguiente semana, lo cual mantuvo vivas las esperanzas de muchos en la posible llegada a un pacto.
No obstante, en otra decisión intempestiva, el quinteto –agrupado en el denominado Consejo Nacional Democrático (CONALDE)- programó un paro cívico para este martes, en demanda de la devolución del Impuesto Directo de Hidrocarburos.
Los cinco prefectos aseguraron que las negociaciones con el Gobierno no avanzaron, por lo cual determinaron continuar con sus medidas de presión.
Ante esta situación, el gobierno mantiene su postura favorable a dialogar sin condicionamientos y con una agenda abierta que permita discutir con profundidad los problemas cardinales del país y las divergencias con la oposición. Miembros del gabinete consideran que la postura del CONALDE refleja la lectura errónea realizada por esas autoridades sobre los resultados del plebiscito revocatorio, en el cual la gestión de Morales recibió un respaldo superior al 67 por ciento. Por otra parte, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, condenó las desmedidas protestas protagonizadas la víspera en la ciudad de Santa Cruz por personas discapacitadas en demanda de un bono de ayuda, que culminaron en enfrentamientos con la Policía. Rada denunció en conferencia de prensa que detrás de esas manifestaciones se encuentran congresistas de la oposición, junto a dirigentes cívicos y de la prefectura cruceña. A su vez, el vicepresidente Alvaro García llamó a los grupos promotores de esas actitudes a no manipular a los discapacitados con intenciones políticas.
Ante esta situación, el gobierno mantiene su postura favorable a dialogar sin condicionamientos y con una agenda abierta que permita discutir con profundidad los problemas cardinales del país y las divergencias con la oposición. Miembros del gabinete consideran que la postura del CONALDE refleja la lectura errónea realizada por esas autoridades sobre los resultados del plebiscito revocatorio, en el cual la gestión de Morales recibió un respaldo superior al 67 por ciento. Por otra parte, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, condenó las desmedidas protestas protagonizadas la víspera en la ciudad de Santa Cruz por personas discapacitadas en demanda de un bono de ayuda, que culminaron en enfrentamientos con la Policía. Rada denunció en conferencia de prensa que detrás de esas manifestaciones se encuentran congresistas de la oposición, junto a dirigentes cívicos y de la prefectura cruceña. A su vez, el vicepresidente Alvaro García llamó a los grupos promotores de esas actitudes a no manipular a los discapacitados con intenciones políticas.
