El Departamento de Comercio reveló que las ventas minoristas cayeron 0,1 por ciento en relación a junio, la primera baja desde febrero, aunque aumentaron 0,4 por ciento si se excluye la comercialización de vehículos.
Los analistas señalaron que la baja el mes último se debe sobre todo a la caída en el sector automovilístico, cuyas ventas retrocedieron 2,4 por ciento.
Las estadísticas muestran que los consumidores son extremadamente prudentes y que, si bien los cheques de devolución de impuestos pueden ayudar, no hay que esperar muy buenas cifras de consumo para el tercer trimestre, estimó el economista independiente Joel Naroff.
Según el especialista Nigel Gault de la consultoría Global Insight, para ese período se espera un aumento de los gastos de consumo de 0,5 por ciento, aunque existe un riesgo creciente de que caigan verticalmente por primera vez desde fines de 1991, añadió.
