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Agosto 18, 2026

La Desconcertación

Como la Concertación no sobrevivirá en la arena opositora, Alejandro Navarro y Adolfo Zaldívar aspiran a ser articuladores del reagrupamiento de fuerzas desde la izquierda y el social cristianismo, respectivamente. Ese es el alcance de las jugadas electorales de ambos.

“La coalición política más exitosa de la historia de Chile” está con premoniciones de muerte. Ellas vienen manifestándose hace varios años, pero es en los dos últimos que se han acentuado. Al descolgamiento de los pepedés neoliberales y los colorines democratacristianos se suman ahora –cada vez más resueltamente- los izquierdistas del partido Socialista.

El senador Alejandro Navarro está a punto de cruzar a la orilla del Juntos Podemos y que lo haga más tarde o más temprano dependerá de la directiva escalonista, la que recibe en estos días fuertes presiones de sus aliados decés para que pare sus actos de indisciplina. Estos consisten en apoyar, en la Región del Bío Bío, a candidatos que se descolgaron del socialismo para ir como independientes y, en la comuna de Estación Central, al comunista Hugo Gutiérrez, viejo compañero de aulas y de luchas, quien no fue bendecido –hasta ahora- por el pacto de omisión de la Concertación con la izquierda extraparlamentaria.

Así como Gutiérrez está resuelto a superar la falta de generosidad de los demócrata cristianos en la emblemática comuna, Navarro lo está a desafiar a los “conservadores” que se apoderaron de su partido. El aspira a una reunificación de las fuerzas de izquierda, superando el desgaste concertacionista, a través del levantamiento de una candidatura presidencial única. El senador es uno de los que estaría dispuesto a encabezar ese proyecto. El otro es el ex ministro y embajador socialista Jorge Arrate.

Esto escenificaría la carrera a La Moneda con una multiplicidad de candidaturas en primera vuelta: desde luego con dos de la Alianza de la derecha y dos de la Concertación; una social progresista con Lagos o Insulza y otra del partido de Alvear y Frei, la que debería erigirse de todos modos, aunque sólo fuese por la necesidad de parar la labor de zapa de Adolfo Zaldívar.

Así las cosas, los dioses se empeñan en cegar a los que quieren perder. Primero fueron los pepedés y radicales con su idea de dos listas para concejales y ahora sus aliados socialistas y decés buscan la revancha, estudiando la posibilidad de ir en una lista separada también en las parlamentarias. En la medida que bajan las posibilidades de conservar el poder en 2010, cada partido saca las cuentas para mejor sobrevivir. Aunque lo desmientan y finalmente se pongan de acuerdo, para todos está claro que si pierden la presidencial, la Concertación no sobrevivirá en la arena opositora. Alejandro Navarro y Adolfo Zaldívar aspiran a ser articuladores del reagrupamiento de fuerzas desde el izquierda y el social cristianismo, respectivamente. Ese es el alcance de las jugadas electorales que ambos despliegan hoy.

(Comentario transmitido por Universidad de Chile Noticias, radio 102.5 FM).