Chávez hizo estas declaraciones tras arribar al aeropuerto de Buenos Aires, donde sostendrá una breve cumbre con sus pares de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y la anfitriona, Cristina Fernández.
Lula se encuentra en Argentina desde la tarde del domingo y ya está por concluir su visita, cuando llegó acompañado de unos 200 empresarios de su país para participar en una reunión corporativa con hombres de negocios locales y con Fernández.
El mandatario venezolano refirió que el mundo con el esquema del neoliberalismo fracasó rotundamente y las consecuencias se están sintiendo “por lo que estamos frente a una crisis alimentaria, financiera, energética, ecológica y moral, incluso”.
“Por lo tanto, este eje que se está conformando entre Venezuela, Brasil y Argentina y más allá, la integración suramericana, busca enfrentarse a esos dilemas. ¿Cómo? Desarrollando nuestro potencial agroalimentario, industrial energético, financiero, porque Suramérica tiene todo para ser una potencia mundial”, dijo.
“Tenemos todo para ser una potencia mundial Suramérica”, resaltó, al tiempo que agregó que el conversatorio con sus homólogos contribuirá a concretar acuerdos que garanticen la seguridad alimentaria de los países.
El presidente venezolano destacó, igualmente, el buen estado de las relaciones con Argentina.
“Se han colocado de 0 a 80, y ahora Cristina y yo estamos decididos a llevarlo a 100”, aseguró Chávez.
Argentina “es el país que más nos está ayudando en el plan 200 fábricas socialistas, hay centenares de técnicos argentinos ayudándonos a montar, a diseñar los proyectos”, añadió el mandatario antes de dirigirse a la sede de la Cancillería argentina, donde lo esperan Fernández y Lula.
Después del encuentro a tres bandas, Chávez cumplirá el programa de la visita de trabajo en Argentina, que incluye un acto en la provincia de Buenos Aires junto a Fernández, con quien viajará mañana a Bolivia para reunirse con su homólogo Evo Morales
