google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

Estancamiento y destrucción económica

En esta nota se amplía un comentario a las Editoriales de El Mercurio – 1 y 4 de julio-, sobre la situación reciente de la economía chilena. Los comentarios para el Mercurio están limitados a 350 palabras. Las editoriales recientes -de El Mercurio-  sobre economía chilena deben hacerse al interior de un análisis global. Desde 1998 a 2008, el promedio simple de crecimiento del PIB anual fue de 3,8%.

El primer trimestre de este año, el PIB creció en sólo 3,0%. El Producto Nacional, creció sólo en 0,9%, es decir, menos de un 1,0%.

La economía chilena de un agotamiento del modelo está pasando rápidamente a un proceso de destrucción económica con estancamiento en un país con exceso de riqueza, bajo la forma de dólares, que disminuyen su valor,  por una irresponsable y destructiva política económica. El efecto de esta errónea política económica, se conoce en la ciencia económica como el ‘Síndrome Holandés’.

En Holanda, con el descubrimiento del gas y del petróleo, los ingresos por las exportaciones se incrementaron considerablemente abaratando el dólar. Esto, afectó gravemente al resto de las empresas holandesas, producto de lo cual se inició un proceso de destrucción económica que fue enfrentado con un cambio de política económica.

En Chile, la quiebra de empresas industriales emblemáticas, -del sector textil y Cerámica Cordillera-,  son manifestaciones del ‘Síndrome Holandés’. También se está expresando en la pérdida de competitividad en diferentes sectores exportadores y en las empresas que producen para el mercado interno. Lo anterior, son claras manifestaciones de un proceso de destrucción económica.

En la nota al Mercurio, señalábamos que nadie había dado importancia al gran incremento de la cantidad de cesantes, es decir, de personas que estaban trabajando y que perdieron su trabajo. Destacábamos que  los cesantes se habían incrementado en un 25%,  en el último año, desde abril-mayo de 2007 a abril-mayo de 2008, según las informaciones del Instituto Nacional de Estadísticas, INE.  En la actualidad se está dando un proceso de destrucción de empresas y de empleos que es el resultado del neoliberalismo extremo de los gobiernos de la Concertacion y profundizado en el gobierno de Michelle Bachelet.

Robert Solow, Premio Nóbel de Economía, había alertado sobre esta situación. Este economista neoliberal, pero no ortodoxo, en sus  Conferencias en la Universidad de Chile, 1992, señaló: “Deseo referirme, a problemas de más largo plazo, de enorme trascendencia para Chile y su economía, que se plantea en un horizonte temporal, no de dos a cinco años, sino de dos a cinco décadas”. “Sería fácil para Chile optar por limitarse a jugar el papel de ser un productor primario y dejar la industria manufacturera avanzada a países como Taiwán o Japón” “Pero eso no construiría un buen futuro para Chile”.

“De manera pues que el problema del largo plazo para Chile consiste en utilizar su base de recursos de modo inteligente en tanto se transforma en una economía más versátil y diversificada”.

“El mensaje que quiero dejarles es que una fórmula de este tipo puede ser el mejor camino para que Chile pase de ser principalmente un productor y exportador de materias primas, a un país de alta productividad industrial, o al menos a una economía basada fuertemente en la industria, exitosa en cuanto a su competitividad y exitosa como sociedad”.

Este destacado economista neoliberal profundizó sus propuestas este año 2008 en la Universidad Católica. Otro profesor estadounidense, asesor del Ministro de Hacienda declaró que el mayor daño al país es el rechazo y aversión al planteamiento de una estrategia de desarrollo.

Michael Porter también señaló que falta una estrategia comercial, que se sigue exportando lo mismo, “crecer a 4% con precios elevados del cobre es un no crecimiento”.