Washington.- El presidente estadounidense, George W. Bush, debe guiar, y el congreso actuar de manera oportuna para salvar a los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, advierte hoy un editorial del diario The New York Times. Los líderes de la nación, por su pasividad, tienen una responsabilidad enorme en la crisis financiera desarrollada y deben dar pasos pronto para componer el enredo que ayudaron a crear, señala.
Refiere el rotativo que en casi dos semanas de declarada la quiebra de las compañías, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, insistió en la necesidad de disolver las diferencias en el Congreso para aprobar rápido una iniciativa a modo de salvavidas.
Sin embargo, la Casa Blanca amenazó con vetar la medida si, como defienden algunos legisladores, ésta viene aparejada a una solicitud de cuatro mil millones de dólares para que los estados pueden comprar propiedades hipotecadas.
Acota que Bush describe erróneamente el subsidio como una dádiva a los especuladores cuando la principal pretensión de la propuesta es proteger a las comunidades de un aumento desmedido de casas abandonadas e invendibles. La amenaza de veto también es políticamente una mala idea, agrega el editorial, que critica la negativa del Presidente a ayudar a vecindarios a salir del duro golpe luego de beneficiar con recursos federales a ejecutivos y empresas de Wall Street.Según el diario, lo peor es que la decisión afecta la credibilidad del país, pues Paulson pretende usar los dólares para mantener a flote a las compañías hipotecarias y restaurar la confianza en la habilidad del gobierno para resolver crisis financieras.
