Santiago.- El presidente del Banco Central, José De Gregorio, reiteró hoy un sesgo al alza en la trayectoria futura de la tasa de política monetaria, que la institución elevó la semana pasada en 50 puntos base a un 7,25 por ciento. En un discurso ante la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados, De Gregorio advirtió, además, que la política monetaria se apoya en la fiscal, por lo que si hubiera un mayor gasto público o una baja en impuestos implicaría una acción más restrictiva por parte del Banco Central.
“En las dos últimas reuniones hemos subido en total en 100 puntos base nuestra tasa de política y hemos puesto un sesgo al alza en su trayectoria futura”, dijo De Gregorio sobre los últimos movimientos en la tasa de política monetaria.
“Esto lo hacemos precisamente para reflejar nuestro compromiso de contener las presiones inflacionarias. Actuar con lentitud requeriría de una dosis más severa de alza de tasas en el futuro”, añadió.
El presidente del instituto emisor dijo también que el crecimiento de la actividad económica en el segundo trimestre fue mayor que el primero y reiteró el compromiso de la institución con la meta de inflación de 3 por ciento.
CREDIBILIDAD
De Gregorio enfatizó también en reforzar la credibilidad del Banco Central. “Postergar un ajuste o descansar amparados en la fortaleza de nuestra economía así como en la credibilidad que ha construido el Banco Central sólo nos debilitaría. No podemos arriesgar la credibilidad. Ella no solo nos permite tener inflaciones estables, dentro de rangos razonables dados los shocks externos, sino que también tener un ciclo económico menos pronunciado, es decir menos experiencias de auges seguidas por caídas severas. La pérdida de credibilidad, que ocurre cuando no se toman las decisiones apropiadas en los momentos adecuados, solo conduce a mayores costos para controlar la inflación. Contener la inflación no es gratis, pero postergar esa contención es aún más costoso”, subrayó.
“El Banco Central debe reforzar su credibilidad, pero esto no se puede basar solo en buenas intenciones y declaraciones sino también en acciones. El discurso anti-inflacionario debe ser coherente con las acciones de política monetaria (…) Es por ello que en las dos últimas reuniones hemos subido en total 100 puntos base nuestra tasa de política y hemos puesto un sesgo al alza en su trayectoria futura. Esto lo hacemos precisamente para reflejar nuestro compromiso de contener las presiones inflacionarias. Actuar con lentitud requeriría de una dosis más severa de alza de tasas en el futuro”, puntualizó el economista.
