Santiago.- El Instituto Libertad y Desarollo estimó que Transantiago le ha costado al gobierno unos 2.000 millones de dólares considerando paraderos, corredores segregados, personal y otros gastos para el Transantiago, cifra que se eleva a 4.987 millones de dólares si se incluyen las obras del Metro que mejoran el transporte de la ciudad. El estudio fue validado por el gobierno, y considera los distintos paquetes de ayuda que ha tenido el sistema, como los préstamos del BancoEstado y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), así como la asignación presupuestaria de 290 millones de dólares.
A esto hay que sumar la suma negativa de 40 millones de dólares que, en promedio, pierde operacionalmente el Transantiago cada mes. En abril ese déficit fue de 43 millones de dólares, en mayo ascendió a 46 millones de dólares, aunque en los meses de verano fue menor dicho saldo negativo.
Estas pérdidas serán subsanadas con el aporte de 614 millones de dólares asignados por el Congreso, de los cuales 210 millones corresponden a subsidios por tarifa escolar y otros 135 millones son asignaciones anuales hasta el 2011. Y es que, señalan en Transportes, Transantiago siempre tendrá que recurrir a subsidios para operar y se estima que si al año el sistema cuesta entre 800 millones y 1.000 millones de dólares, se requerirán entre 20 por ciento y 25 por ciento de aporte estatal. Por este concepto de subsidio a la tarifa escolar, ya se han pactado 210 millones de transferencias anuales permanentes para el sistema de transporte capitalino.
Aunque hasta ahora Transantiago ha operado con distintos “parches” de dinero, el gobierno confía en que de aquí al próximo año el sistema se normalice. Primero, reduciendo la evasión del 20 actual a un 10 por ciento, que fue lo que se calculó originalmente para el sistema. En los próximos días iniciarán una campaña con este propósito.
También con un cumplimiento tecnológico del Administrador Financiero del Transantiago (AFT), formado por los bancos Estado, Santander, De Chile y Falabella y la tecnológica Sonda. Hasta ahora, dicen en el gobierno, la entidad sólo ha mostrado un cumplimiento de 23 en gestión de flota y 56 por ciento en gestión de pago. “Mientras esto no mejore, seguiremos cobrando multas”, advierten en el ministerio de Transportes.
Además, la normalización del Transantiago en 2009 implica que el próximo año se produciría un sinceramiento de la tarifa, que de todas maneras estaría subsidiado al menos en un quinto de su valor.
Hoy, calculan en el gobierno, el costo real de subir a un bus del Transantiago está en 600 pesos, aunque los usuarios se movilizan por la capital pagando 380 pesos.
Los estudios del Ministerio de Transporte señalan que cada vez menos gente espera más de 20 minutos para subirse a un bus del Transantiago. De hecho, sólo el 1,6 de los usuarios del sistema debe afrontar esa espera. Alrededor del 10 por ciento espera más de 10 minutos y el promedio para los cuatro millones de ciudadanos capitalinos es que pasen unos cinco minutos antes de abordar un bus.
Pese al cada vez mejor servicio que dice entregar el Transantiago, las personas no mejoran su opinión sobre el sistema. Ello se puede deber, elucubran en el gobierno, a que en el invierno la espera, por muy reducida que sea, se hace más penosa e inconfortable.
