El Fondo Monetario internacional (FMI) dijo optimista esta semana que lo peor de la crisis financiera actual pasó y pronosticó el inicio de una lenta recuperación a finales de este año o inicios del 2009. Sin embargo en el propio escenario (Osaka, Japón) en que Dominique Strauss-Khan, su director, pronunció estas palabras el Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados, se reunía para analizar la gravedad de la situación y tratar de hallarle solución.
En la cita, a la cual se invitó a ministros de países altamente consumidores, se pidió nuevamente a la OPEP aumentar el bombeo para tratar de bajar los precios del crudo, acusados de causa central de la crisis que ha provocado ya protestas en más de 30 naciones.
Las oscilaciones en el precio del combustible fue el tema más debatido en el escenario económico-financiero internacional en la etapa, aunque el inicio del 32 período de sesiones de la Conferencia de la ONU para América Latina y el Caribe (CEPAL) también atrajo la atención.
En general la incertidumbre se adueñó de los mercados energéticos por las amenazas de agresión a Irán que lanzó el presidente norteamericano George W. Bush en un recorrido por el Oriente Medio.
Coincidiendo con ella el gobierno de Arabia Saudita convocó a una reunión de países productores y consumidores del crudo para debatir la cuestión de los precios.
Aducen las autoridades sauditas en la cita que la OPEP no es responsable del petróleo caro. La especulación es culpable de esa situación revelan cifras citadas por organismos internacionales y países miembros del cártel.
Washington es el responsable del encarecimiento, dijo el miércoles en Trípoli el presidente de Libia, Muammar el Khaddafi, porque ha provocado la debilidad del dólar, la especulación y la tensión geopolítica.
La incertidumbre en torno al tema creció el jueves en los mercados energéticos ante las declaraciones del director de la Agencia Internacional de Energía, Nobuo Tanaka, de que el mundo atraviesa la tercera crisis petrolera. Otro elemento preocupantes fue el reporte semanal sobre las reservas de crudo en Estados Unidos presentado el miércoles en Washington por el Departamento de Energía. El texto reveló que los inventarios estadounidenses cayeron en 4,6 millones de barriles, más que lo pronosticado por los analistas. En el recién iniciado 32 período de sesiones de la CEPAL también se analizó el encarecimiento de los precios del petróleo y los alimentos. Además, el jueves el secretario general del organismo, José Luis Machinea, dijo que América Latina debe incluir las perspectivas demográficas en la planificación del desarrollo y en el diseño de políticas públicas, tras destacar la profunda heterogeneidad de la población en la región. A mediados de la semana se informó que el déficit fiscal de Estados Unidos llegó a la cifra récord de 165 mil 900 millones de dólares en mayo, mes en el cual se perdieron en el país 80 mil plazas laborales, y se coloca el índice de desempleo en 5,1 por ciento.
La incertidumbre en torno al tema creció el jueves en los mercados energéticos ante las declaraciones del director de la Agencia Internacional de Energía, Nobuo Tanaka, de que el mundo atraviesa la tercera crisis petrolera. Otro elemento preocupantes fue el reporte semanal sobre las reservas de crudo en Estados Unidos presentado el miércoles en Washington por el Departamento de Energía. El texto reveló que los inventarios estadounidenses cayeron en 4,6 millones de barriles, más que lo pronosticado por los analistas. En el recién iniciado 32 período de sesiones de la CEPAL también se analizó el encarecimiento de los precios del petróleo y los alimentos. Además, el jueves el secretario general del organismo, José Luis Machinea, dijo que América Latina debe incluir las perspectivas demográficas en la planificación del desarrollo y en el diseño de políticas públicas, tras destacar la profunda heterogeneidad de la población en la región. A mediados de la semana se informó que el déficit fiscal de Estados Unidos llegó a la cifra récord de 165 mil 900 millones de dólares en mayo, mes en el cual se perdieron en el país 80 mil plazas laborales, y se coloca el índice de desempleo en 5,1 por ciento.
