Es más, el consejero regional José Iván Torres, gobernador de Chacabuco, por su profesión de ingeniero agrónomo, disertó con amplitud de conocimientos técnicos sobre los riesgos del eventual traslado de las palmeras, indicando que la mayoría de ellas se iban a perder. La Unidad de Gobierno que promueve la probidad y transparencia en los actos de la administración debiera investigar porqué no existió una Resolución de Calificación Ambiental por la sesión ordinaria del 7 de Junio de 2007, tal como nos lo han manifestado los vecinos.
Pero en pleno verano, a sabiendas que la mayoría de la gente está de vacaciones, se llevó a cabo el 25 de Enero de 2008 una sesión extraordinaria (?) en la Corema, en la cual, bajo la presidencia del nuevo intendente Álvaro Erazo, se borró con el codo la prudente decisión de rechazo adoptada el 7 de Junio de 2007. Así se originó la Resolución Exenta Nº 147/2008 del 26 de Febrero de 2008 de la Corema que calificó favorablemente el proyecto. Como vemos, fructificaron los cabildeos de los interesados en abaratar el costo del estacionamiento, ya que la Corema, sin avisarle a los vecinos, en un acto vergonzoso y anticiudadano, lo aprobó con lo cual dicho estacionamiento se desarrollará en el subsuelo de la Plaza Juan XXIII, sin importarles para nada a esos funcionarios públicos la conservación de esas 48 palmeras. En una frase para el bronce el seremi de Transportes expresó que, desde su particular punto de vista, el proyecto así concebido era “factible y eficiente” (sic).
Ahora bien, por una casualidad, los vecinos que conforman la “Agrupación Salvemos las Palmeras”, tomaron conocimiento de la inicua nueva decisión de la Corema y en atención a ello presentaron el 10 de Marzo de 2008 un recurso de reclamación ante la autoridad superior competente, la que, a través del Director de la CONAMA, respondió el 2 de Abril de 2008 señalando que algunos de los que formularon observaciones no se “encontraban legitimados” para interponer el recurso de reclamación y otras leguleyadas que no venían al caso porque lo que se pedía era honrar la palabra empeñada.
A esta fecha y por motivos que desconocemos, no se han iniciado las obras destructivas del área verde y por ello sería muy razonable que el intendente Erazo, presidente de la Corema, cite a una próxima sesión con el objeto de reconocer como válida la postura de la ex intendenta Delpiano. Si las instituciones llegaran a funcionar, lo que esperamos, la Corema debiera rectificar su proceder, con lo cual el alcalde Labbé tendría que conversar con el concesionario que hará el negocio para que empiece a ejecutar las obras del estacionamiento bajo las calles adyacentes a la Plaza XXIII o en cualquier otro espacio público. Tal postura, no sólo será reconocida por los vecinos del sector, sino también por todos aquellos que postulamos el desarrollo sustentable en las ciudades.
Patricio Herman
Fundación “Defendamos la Ciudad”
