A 67 mil 183 llegó hoy la cifra de víctimas mortales del terremoto de Sichuán, mientras una nueva réplica causaba escenas de alarma en el norte de la castigada provincia china. Un reporte de la Oficina de Información del Consejo de Estado estableció en 20 mil 790 el número de personas desaparecidas y en 361 mil 822 los heridos atendidos por los servicios de salud. El movimiento telúrico de esta tarde, al igual que el del domingo, tuvo su epicentro en el distrito de Qingchuán, en el extremo norte de la provincia, y registró una magnitud de 5,4 grados en la escala de Richter.
El efecto de la réplica fue muy extenso, pues la sacudida pudo ser percibida claramente en Chengdú, la capital provincial, situada a más de 250 kilómetros al sur del punto de origen.
Un experto chino en sismos advirtió hoy que otras réplicas, más o menos fuertes, pueden seguir registrándose en esa zona durante los próximos dos o tres meses, debido a que la magnitud del terremoto original fue muy grande.
El sismo del domingo alcanzó los 6,4 grados y fue lo suficientemente fuerte como para provocar la muerte de ocho personas, heridas a más de mil y la destrucción o daños a 270 mil viviendas.
El temblor de hoy se sintió también en el sur de las provincias de Gansú y Shaanxi, regiones que están muy cerca de Qingchuán.
Por otro lado, se conoció que los donativos nacionales y los provenientes de otros países alcanzaron hoy un equivalente de cuatro mil 670 millones de dólares, en efectivo y en artículos para aliviar la vida de los damnificados.
Alrededor de la tercera parte de esta cifra ya fue encaminada hacia las zonas más gravemente destruidas por el sismo del pasado 12 de mayo.
El fondo estatal para la ayuda a las regiones del norte de Sichuán llegó a dos mil 740 millones de dólares, de los cuales unos dos mil millones fueron aportado por el presupuesto central y el resto por los presupuestos de los gobiernos locales.
