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Agosto 18, 2026

Alemania, o la nueva China de Europa

Cada vez más ciudadanos en Alemania reciben salarios muy bajos por su trabajo. Según un reciente estudio del Instituto de Trabajo y Cualificación en Duisburgo en el transcurso de una década la parte de la población que percibe bajos sueldos ha aumentado de un 15 a un 22 por ciento. Estas cifras equivalen a unas 6.5 millones de personas.

El informe ha  comparado la remuneración laboral en Alemania, Reino Unido, Francia, Países Bajos y Dinamarca. Con su cuota de bajos salarios, Alemania supera al Reino Unido y está muy cerca de alcanzar una situación similar a la de Estados Unidos, donde la proporción de los trabajos mal pagados alcanza una cuarta parte de la población económicamente activa.

En Francia en cambio, esta cifra se situó en la mitad de la registrada en Alemania y en Dinamarca es aún más baja.

El concepto de bajos ingresos está claramente definido: aquel que gane menos de 2/3 del salario medio por hora.

Cabe destacar que el trabajo mal pagado incluso se ha expandido en momentos de alto crecimiento  y de creación de empleos como sucedió en el período comprendido entre 2004 y 2006. Una situación inédita de la posguerra alemana constata el estudio.

Una particularidad germana muy poco halagüeña son los denominados sueldos basura por debajo de 5 euros la hora, que obtienen cerca de 2 millones de personas en este país. Tales remuneraciones ni siquiera están permitidas en el Reino Unido, uno de los mercados laborales más deregularizados de toda Europa, debido al salario mínimo establecido por ley en aquel país. Algo que no há sido fijado em Alemania, constatan los investigadores laborales.

Para Gerhard Bosch economista de la Universidad de Duisburgo y coautor del estudio un desarrollo muy preocupante debido a que este sector se ha establecido en forma permanente. En cambio las oportunidades para salir de esa situación han, disminuido en los últimos años. Un círculo vicioso: Una vez concluida la etapa laboral la pensión será insuficiente y las personas dependerán de la ayuda social. Esto también implica poder hacer menos por los propios hijos que tendrán peores oportunidades de educarse y recibir formación. Los bajos salarios de esta forma se irán tranformado en una pesada herencia, advierten los especialistas.

Los empleos mal pagados estan esparcidos de forma muy amplia. Con muy fuerte presencia en el sector de servicios. Pero también los empleos en la industria, el comercio minorista, la limpieza y la gastronomía: todos ellos son candidatos para bajos salarios.

Contrariamente a lo que suele ser invocado como razón, el grado de formación no importa para verse afectado.

El 75 por ciento de las personas con bajos salarios, estan cualificadas. Al menos tienen una formación ténico-profesional o son egresados universitarios. La consecuencia es un cambio social sin precedentes.

La causa es la creciente desregulación del mercado laboral que ha avanazado mucho más en Alemania que en los demás países europeos incluidos en esta investigación.

Queda poco de la llamada economía social de mercado de la que Alemania presumía de ser ejemplo mundial, por la protección de los más pobres. A juicio de Gerhard Bosch una razón es que en el este de Alemania no se estableció el sistema de convenios salariales que existía en los estados federados del oeste antes de la unificación. Además se privatizaron muchos servicios públicos, sin que los nuevos empleadores de los centros de llamadas, servicios de transporte o correos respetaran algún tipo de convenio colectivo general, como sucede en Francia o en los Países Bajos.

A ello ha contribuido también la situación de los trabajadores subcontratados que no reciben el mismo salario como sus compañeros con contratos fijos. Los investigadores laborales concluyen que el trabajo subcontratado hoy favorece el dumping salarial.

En ese sentido las sucesivas reformas que van acompañadas al nombre de quien fuera el principal asesor para temas laborales del canciller Gerhard Schröder, Peter Hartz- condenado recientemente a una cuantiosa multa por haber sobornado en su función de gerente de personal al comité de empresa de Volkswagen- acentuaron este desarrollo. Un claro ejemplo son los llamados miniempleos. Casi el 90 por ciento de estos miniempleos son mal pagados. Es decir son formas de empleo que de hecho se encuentran fuera del sistema de seguridad social.

En contrapartida los empresarios en Alemania han logrado disminuir en forma drástica las cotizaciones empresariales a la seguridad social.

Mientras que en el resto de la Europa de los 27 miembros de la Unión, desde el año 2003 en adelante, el factor trabajo se encareció en un 1,4 por ciento en relación a la productividad, en Alemania la relación entre la producción por unidad de trabajo se redujo en 1,2 puntos porcentuales.

Este es el motivo por el cual la economía alemana está teniendo un desempeño tan espectacular en sus exportaciones. Para poder competir con el balance comercial altamanete favorable para Alemania sus socios europeos se ven forzados a presionar por su parte sobre los salarios de sus ciudadanos. Alemania se está convirtiendo así en la China de Europa.