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Agosto 18, 2026

La ilusión del desempleo “voluntario”

El gobierno (francés) debe anunciar la suspensión del pago del seguro de desempleo a aquellos que rechazan dos razonables ofertas de trabajo. Según la definición propuesta por el gobierno una oferta “razonable” está asociada a un trabajo cuyo salario puede ser inferior en un 70% al salario precedente y accesible a menos de dos horas de viaje.

Este proyecto del gobierno, además de ejercer una presión a la baja de los salarios, muestra sin duda un deseo de dificultar las condiciones de indemnización de los cesantes. El gobierno considera que muchos de ellos se aprovechan del sistema y entiende, como dice, luchar contra la “asistencia social”. ¡Tema muy a la moda! A tal punto que también  Ségolène Royal lo había incluido como tema de campaña.
 
En realidad este slogan no tiene nada de moderno. Hace más de 70 años que John Maynard Keynes se pitorreaba de su profesor, Arthur Pigou, el padre de la teoría del cesante holgazán y asistido. Pigou explicaba que una economía de competencia perfecta converge hacia el pleno empleo, es decir una situación en la que nadie más quiere trabajar porque habría que aceptar salarios demasiado bajos. En la jerga de los economistas ese desempleo es “voluntario”: los cesantes deciden no trabajar. Y prefieren no trabajar sobretodo cuando la indemnización de desempleo es generosa.
 
¿Que decía Keynes? Durante la depresión de los años treinta Keynes respondía que por el contrario millones de cesantes aceptarían trabajar incluso por salarios mucho más bajos que el salario en vigor. Si las empresas no los contratan es porque no invierten. Dicho de otro modo, la cesantía es “involuntaria”.
 
 
Sin inversión no hay empleo

Esta controversia sigue siendo de actualidad? Europa y los EEUU sufren de una pana de crecimiento. Se puede reforzar tanto como se quiera el control de los cesantes, la economía no crea suficientes puestos de trabajo para cada uno de ellos. Hoy en día hay 1.800.000 cesantes en las cifras oficiales (en Francia) y cinco millones de asalariados precarios que desean trabajar. Pero solo hay 400 mil empleos vacantes, esencialmente en la construcción y los servicios de restauración. Y se descubre que serán ocupados por inmigrantes sin papeles como en el film de Ken Loach “It’s a free world”.
 
La Agencia Nacional por el Empleo solo ha detectado 18 mil tramposos y cesantes que desistieron de encontrar empleo: todos ellos fueron eliminados de los registros en el 2007. Uno podría preguntarse porqué baja el desempleo. El desempleo baja porque la poblacion activa crece manos rápido después del paby boom. Es decir, la jubilación de las generaciones nacidas en 1945, de las cuales hay que financiar las pensiones. Pero el empleo no aumenta porque las empresas no invierten y que la baja del poder adquisitivo reduce la demanda. Los únicos empleos creados son empleos de diez horas por semana en los servicios domésticos. ¿Conclusión? Luchar contra la “asistencia social” quiere decir que se lucha con los cesantes, no contra la cesantía.
 
 
El proverbio del día: “Si el  mundo conociera la felicidad y la paz, no trataría de cambiar el mundo”. (de Confucio, visto que China está de moda…).
 
“Marianne2” – 20/04/2008 .- Traducción del francés de Luis Casado