Paris.- Bajos índices de aceptación y descontento popular dominan el ambiente al cumplirse un año de mandato del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, criticado hoy de forma incisiva por líderes de la oposición. Las siempre veleidosas encuestas señalaban la víspera, en diferentes sondeos, que entre el 59 y el 79 por ciento de los franceses predomina el rechazo a la labor de Sarkozy, quien se dispone a ofrecer este jueves una visión personal del asunto.
Aunque el jefe de Estado ofrecerá seguramente una perspectiva más halagüeña de su gestión en las principales cadenas nacionales de televisión, es evidente que su “luna de miel” con los electores anda de capa caída.
El líder de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), Olivier Besancenot, denunció este martes que Sarkozy impone una maquinaria para remontar el tiempo y crea “espacios de injusticia social como nunca en la historia de Francia”.
Comentarios de prensa indican que el corte neoliberal establecido por el mandatario se enfoca abiertamente a beneficiar al seis o siete por ciento de la población, que constituye el sector más rico del país.
Por su lado, el ex candidato presidencial de centro, Francois Bayrou, el tercero más votado en los pasados comicios, subrayó que la ascensión de Sarkozy al Elíseo se convirtió en una espada de Damocles en la cabeza de Francia.
“Hizo muchas promesas, a la usanza de viejas recetas, para seducir al electorado y luego implantar toda una serie de medidas que terminan por destruir las conquistas sociales del pasado”, apostilló Bayrou.
Recientemente el Partido Socialista presentó en el Parlamento una moción de censura contra la actuación del gobierno, debido a la disminución del poder adquisitivo de los franceses, recortes de empleos y su política de alineamiento a Estados Unidos y la OTAN.
