Bagdad.- Al menos 40 personas murieron en una ofensiva de las fuerzas conjuntas iraquí-estadounidense, mientras el gobierno se negó abiertamente a negociar con el Ejército del Mahdi. La operación fue en Nasiriyá, al sur de esta capital y en ella participaron tropas combinadas de más de 300 soldados, policías y fuerzas especiales, asistidos por el ejército de ocupación, dijeron fuentes oficiales. Por su parte, el gobierno iraquí declaró que no tiene nada que negociar con el clérigo chiíta Moqtada al-Sader, quien amenazó con desatar una guerra abierta contra las fuerzas de ocupación y la policía, si no finalizaba la presencia militar extranjera en el país.
“No tenemos negociaciones directas o contactos con el movimiento saderista porque no tenemos nada que pactar”, dijo el vocero gubernamental Ali Debbagh, quien reiteró, además, que el estado no puede aceptar la existencia de dos ejércitos.
Ese mismo principio fue planteado por la secretaria de Estado norteamericana durante su visita de este domingo a Bagdad. En tanto, medios de prensa aseguran que la jornada fue relativamente tranquila en la capital, aunque al menos dos explosiones fuertes se oyeron en la Zona Verde cuando Rice estaba reunida con los máximos dirigentes iraquíes.
Ese mismo principio fue planteado por la secretaria de Estado norteamericana durante su visita de este domingo a Bagdad. En tanto, medios de prensa aseguran que la jornada fue relativamente tranquila en la capital, aunque al menos dos explosiones fuertes se oyeron en la Zona Verde cuando Rice estaba reunida con los máximos dirigentes iraquíes.
Por su parte un vocero militar norteamericano, el teniente coronel Steven Stover, refirió que al menos 20 milicianos murieron en los enfrentamientos de anoche en Sadr City y describió los combates como los más caliente de las últimas dos semanas.
