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Agosto 18, 2026

Otra conducción (PS), la derrota no es inevitable

La Concertación ha hecho muchas y buenas cosas por nuestro país. Esta percepción ha sido reiteradamente compartida por la ciudadanía y es la que  le ha permitido ganar todas las elecciones. Es cierto que en términos comparativos la dictadura dejo la vara en el suelo, pero el mínimo rigor analítico impone señalar como lo principal, lo mucho que se ha avanzado.

Sin embargo, el presente político de la Concertación es muy difícil y el futuro podría empeorar. El presente está signado por tres rumbos que conducen a la catástrofe a los plazos más breves.

1.- La insistencia en mantener sin modificaciones el modelo neoliberal.

2.-  El despliegue de una conducción política que tiene como eje articulador las necesidades propias de la clase política y no de la ciudadanía.

3.- Un repliegue cultural ante los valores neoconservadores.

En cuanto a lo primero: la definición concertacionista  a los inicios de la transición en cuanto a que la inserción de nuestro país en la globalización sólo puede hacerse desde grandes grupos económicos que se potencien a partir de las bajas remuneraciones, es un juicio que entiendo equivocado desde su origen, pero considerando que estamos hablando de política y no de historia, aún aceptando el hecho  por inmodificable, se requiere cuando menos una fuerte y urgente corrección.

Ningún proyecto político es sustentable en el tiempo con una grosera concentración de la riqueza, Pymes a nivel de mínima sobrevivencia y una clase trabajadora que en número no menor al millón gana menos del miserable sueldo mínimo, la situación es tan grave que la siempre prudente Iglesia Católica ha intervenido proponiendo un sueldo ético.

Nuestra economía ha hecho a las  familias Luksic, Angelini y Matte entrar al superclub de los millonarios a nivel mundial.

Pero no sólo se sustenta un rumbo equivocado sino que además se recogen directa y personalmente los frutos materiales. Un vicepresidente del Banco del Estado le prestó 200 millones de dólares al Banco Chile para que a su vez comprara otro banco, hoy ejerce como director del banco que recibió el crédito. Ejemplos similares hay para varios tomos.

Que se mantenga una pasividad injustificable ante el saqueo diario de nuestras riquezas minerales no renovables y que se lleve en bandeja de plata y como regalo la gigantesca mina Gabriela Mistral a los chinos hace pensar que los padres de la patria deben cabalgar de nuevo, no se puede seguir regalando el patrimonio nacional.

En cuanto a lo segundo, se cree, erróneamente,  que el electorado ante la ilegitimidad histórica y moral de la derecha, esta inexorablemente  encadenada a la opción de votar por la concertación y que ninguna otra alternativa democrática puede surgir.

Si el electorado esta cautivo, cosa adquirida, entonces la conducción se  orienta por las necesidades propias del encapsulado estabhlisment concertacionista.

Cuando la senadora Alvear quiso despejarse el camino a la presidencial expulsando a los colorines, recibió el apoyo de los otros grupos de poder partidario y del gobierno. La lógica hacia posiciones críticas fue la represión y la exclusión. Se despreció un principio elemental de la política; sumar y no restar. El resultado esta a la vista se perdió la mayoría en ambas cámaras.

Y como no va a haber criticas si casi la mitad de los ciudadanos en situación de votar, no se inscriben o votan nulo y blanco

El desprecio a la ciudadanía, que será siempre antidemocrático, tuvo un momento estelar cuando Ricardo Lagos sostuvo que en su calidad de ex presidente no podía ser sometido a una primaria. Ergo, hay que ungirlo, ¿qué queda allí del espíritu popular y democrático del no?.

Hasta el más humilde funcionario gubernamental viste hoy el efímero traje de la arrogancia.

Si a esta percepción de impunidad electoral-democrática le sumamos las indudables falencias subjetivas de la conducción la cosa se explosiva. La defenestración de la ministra Provoste fue una crónica de una muerte anunciada, como en una tragedia griega se hizo todo para prolongar la agonía y hacer más dramático el descenlace. Una guinda para la torta, durante la suspensión fue reemplazada por el ministro Cortazar, como si este tuviera poco que hacer; no hay caso, lo que natura non da Salamanca non presta.

En cuanto a lo tercero, el repliegue cultural e ideológico ante la derecha tiene a la concertación en un tobogán de concesiones.

La defensa de Pinochet en Londres por parte de dos cancilleres socialistas fue el disparo de partida.

La derecha tumba ministros y el vocero Vidal insiste en la política de los acuerdos. Los medios de comunicación siguen siendo monopolios de Copesa y El Mercurio cuyo gran cliente es el avisaje del gobierno.

Nada se hace por la Universidad de Chile, las universidades privadas son las regalonas del gobierno.

En una visión de mundo en que el dinero lo es todo, los hasta ayer modestos funcionarios concertacionistas caen uno tras otro bajo escándalos de corrupción.

Con estas orientaciones el futuro político de la concertación es claramente desastroso. Se perderán elecciones por cifras descalabrantes, nuevos fraccionamientos en los partidos, más corruptela.

Ante este escenario la actual conducción del PS nos pide incondicionalidad absoluta e irrestricta con el gobierno, desde la historia (1945) retumba la voz firme y serena de Salvador Allende quien refiriéndose la las criticas a del socialismo al gobierno del frente Popular del que formaba parte señala: “los socialistas no somos incondicionales ni palaciegos de nadie”.

La actual conducción socialista debe ser cambiada por una que conduzca el desmantelamiento del modelo neoliberal, que reagrupe a los sectores progresistas y de izquierda en su conjunto y que emprenda al lucha por los valores de un socialismo libertario y latinoamericanista.

ROBERTO AVILA TOLEDO
Concejal
Candidato Lista MAS