Santiago.- El sindicato de trabajadores de Cerámicas Cordillera, ante el cierre de la industria, exige al conglomerado belga Ettex, propietarios de la empresa, pagar todos y cada uno de los derechos y beneficios a que están obligados por la ley, el contrato colectivo y los contratos individuales, comprometerse a recontratar los trabajadores en las otras empresas del mismo grupo y comprometerse a recontratarlos pagando sueldos dignos cuando decidan reabrir la producción de Cerámicas Cordillera.
En tanto, el sindicato exige del Estado recursos para subsidiar los meses de cesantía y recursos para mejorar las condiciones jubilación y pensión.
El sindicato haya responsabilidad del Estado en el cierre de la planta. “El modelo de economía abierta vigente en Chile fue impuesto a sangre y fuego por la dictadura militar y ha sido profundizado por los gobiernos civiles. Este modelo es el que permite que los grupos y empresas transnacionales se muevan de la forma en que hoy lo hace Ettex, a través de Pizarreño, su tentáculo en Chile”, señala un comunicado.
En tanto, dice, los graves problemas de abastecimiento energético han sido resultado de una política de estado ineficiente y mal planificada. Por su parte, señala que “los problemas del precio del dólar se deben a las políticas monetarias del banco central, institución colmada de tecnócratas que siguen pensando que el mercado es perfecto y que no tienen conciencia de las personas que son afectadas por las decisiones que toman en sus modelos matemáticos”. Respecto al cierre, el sindicato de trabajadores tiene motivos para pensar que no será definitivo. “Tenemos razones para creer que no, la empresa tiene hoy día un patrimonio por más de $20.000 millones y sus dueños transnacionales no lo perderán así como así”. “En un par de años más los problemas de abastecimiento energético podrán estar resueltos con la apertura definitiva de las plantas gasificadoras y las diversas alternativas que puedan desarrollar para entonces. En ese mismo tiempo podrán volver a contratar a trabajadores con un precio mucho más bajo que el que ahora nosotros representamos”. “Esa es la forma en que operan las empresas transnacionales en economías abiertas como la nuestra, los capitales se mueven de un lado a otro buscando mejorar su ganancia, sin importarles el desarrollo de los países donde se instalan, donde menos aún le importan los rostros y familias de las personas que le venden su fuerza de trabajo y su conocimiento. Así ha actuado el Grupo Ettex en este caso. Esta determinación fue tomada en Bélgica, sin importar a quienes afecta, siendo materializada en Chile por sus representantes”, señala el comunicado.