Me parece increíble que haya chilenos que piensen con tanta liviandad e indolencia respecto al cierre de Cerámicas Cordillera. Le aclaro a la opinión pública que son 500 operarios directos, más personal administrativo, empresas contratistas, a part-time, guardias, proveedores, casino, bodegas arriendos de maquinarias. Todo un entorno de chilenos con trabajo que estamos sujetos a la competencia desleal de la importación indiscriminada de productos que han barrido con la industria nacional.
No ha habido piedad con los trabajadores chilenos. Tenemos la leve sospecha que quieren reabrir la empresa en unos meses más, pero con sueldos de hambre. Y aquí es donde cabe el pronunciamiento de los señores políticos ,que están más preocupados de las elecciones y de cuanto perciben cuando son electos ,porque ya se vio que no le interesa. la gente. Simplemente, defienden el modelo derechista que los ha vuelto millonarios.
Los empresarios de este país jamás habían obtenido tantas rentas, pero a la hora de compartir la merma de las ganancias fabulosas, cierran las empresas e importan productos del extranjero. Ese es el modelo neoliberalista, herencia de Pinochet que la Concertación y la presidenta lo defienden a brazo partido.
