Precios asombrosos, pérdidas colosales
El precio del agua tiene dos grandes componentes: la descontaminación y la distribución por una parte, el acopio y el tratamiento de las aguas usadas por otra. Tres grandes compañías privadas distribuyen el agua en Francia: Veolia, Suez y la SAUR. Veolia es la antigua Vivendi, y son de recordar los sinsabores de Jean-Marie Messier que utilizaba la renta del agua, el precio pagado por los usuarios, para sus sueñitos cinematográficos del otro lado del Atlántico. Ahora bien, estas compañías privadas cuestan caro…
A tal punto que hay quién considera volver a una gestión municipal del agua. Es el caso de París. Bertrand Delanöe decidió remunicipalizar la distribución del agua en París, no renovarle las concesiones ni a Veolia ni a Suez. ¿Porqué? No solo porque el precio del agua es demasiado elevado, sino también porque las empresas privadas hacen un mal mantenimiento de la red (se estima que la tasa de pérdida en París es colosal, ¡en algunos sectores se pierde un 20% del agua!)
En las ciudades en donde se volvió a una gestión municipal del agua los precios han bajado. En Neuchâteau, en Castres, se ha verificado una disminución de un 20%. Y sobretodo, la renta del agua se utiliza… ¡para el agua! Por lo menos hay seguridad de que los beneficios que deja el agua van al mejoramiento de la distribución, lo que no es el caso con las empresas privadas que se pagan, o se pagaban, “bailarinas” aqui o allí, por ejemplo en la televisión. De este modo se estaría aprovechando, -una vez no es costumbre-, el modelo estadounidense, un ejemplo de gestión pública del agua.
La frase del día: “Hacer beber un asno que no tiene sed”. Es la frase que traduce el fracaso de las políticas monetarias actuales…
Crónica de Bernard MARIS – “Marianne2” 21/03/2008 – traducción del francés de Luis CASADO
