De acuerdo al dirigente panadero Luis Jara Espinoza, el alza se puede concretar en los próximos 30 días. “En un lapso pronto podamos llegar sobre los 1.000 pesos en los barrios populares y nos tiene preocupados por el impacto social que se está originando”, sostuvo.
Jara Espinoza subrayó que “estamos dando la cara en la cadena trigo, harina, pan; nosotros, frente a los clandestinos que tenemos una diferencia de 200 pesos, estamos quedando como los sinvergüenzas del gremio”.
Como ejemplo, el dirigente dijo ser dueño de una panadería en El Bosque donde ya vende a 950 pesos el kilo de pan.
Para Santiago Cabrera, propietario de un local en Puente Alto, “la dieta básica del pueblo” no debería pagar impuestos, tal como -aseguró- sucede en países como Estados Unidos y Argentina.
