Paris.- La izquierda francesa, liderada por el Partido Socialista (PS), salió a flote al término de las elecciones municipales y cantonales, que significaron un revés que trató de minimizar el grupo conservador en el poder. Fue una derrota que confirmó la tendencia de la primera ronda de los comicios el pasado domingo, que analistas locales de las cadenas de televisión TF1, France2 e iTele calificaron de “voto de castigo contra el presidente de la República, Nicolás Sarkozy. “Creo que los resultados son muy interesantes. Deberían mover a la reflexión de la derecha y en particular al señor Sarkozy”, declaró a la prensa el primer secretario del PS, Francois Hollande.
Según cifras que todavía pueden variar ligeramente, las fuerzas de izquierda obtuvieron el 49,5 por ciento de los sufragios por el 47,5 por ciento de la derecha encabezada por la gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP).
Las firmas encuestadoras TNS-Sofres e Ipsos-Dell indicaron que en general, la izquierda aumentó su ventaja de la primera vuelta y gana ciudades que eran plazas fuertes del partido UMP, como Caen (norte), Reims (noreste) y Amiens (norte).
Ya prácticamente confirmada es la noticia del triunfo del PS en Tolouse (sur) y Estrasburgo (noroeste), así como la esperada reelección del alcalde de Paris, Bertrand Delanoe (también socialista), mientras Marsella quedaría en manos de la UMP.
Una importante abstención marcó la segunda ronda de las elecciones, en el orden del 35 por ciento de los votantes.
En la ciudad de Pau, el jefe del partido centrista MoDem (Movimiento Demócrata), Francois Bayrou, ex candidato presidencial, fue vencido por la aspirante socialista.
El primer ministro, Francois Fillon, dijo en una aloución transmitida por televisión que las grandes elecciones en Francia fuero el pasado año y dieron como ganador indiscutible a Sarkozy, un pronunciamiento muy criticado por la izquierda.
Cada municipio, cada cantón presentan peculiaridades y es por tanto inoportuno deducir lecciones nacionales de estos comicios, consideró.
El pasado día 9, socialistas y comunistas alcanzaron una clara ventaja, al imponerse a la UMP en ciudades como Rouen y conservar el control de Lyon (sudeste), la tercera ciudad del país.
