“La Reserva Federal de New York (banco central) y el banco comercial JPMorgan Chase anunciaron el viernes 14 que aportarían liquidez al banco de negocios Bear Stearns. Ese banco de Wall Street confronta graves dificultades financieras desde el estallido de la crisis de los «subprimes» el verano pasado, lo que provocó la quiebra de dos de sus fondos. La liquidez será aportada por un periodo que puede ir hasta 28 días. Este periodo debe permitirle a JPMorgan y Bear Stearns poner a punto una financiacion permanente o encontrar “otras alternativas para la empresa”, según JPMorgan. El dinero necesario, cuyo monto no fue precisado (en pos de la transparencia, seguramente), será aportado por la Reserva Federal de New York (banco central) -intermediario entre el banco central de los EEUU (FED) y los mercados-, a JP Morgan, quién se los prestará a su vez a Bear Stearns. JPMorgan destaca que esta transacción no debiese « exponer a sus accionistas a ningún riesgo material ».
DETERIORO SIGNIFICATIVO DE LA LIQUIDEZ
Bear Stearns reconoció el viernes que su liquidez se había “deteriorado significativamente” en el curso de las últimas 24 horas. Esta confirmación de los temores del mercado sobre la salud de Bear Stearns hizo caer su acción de más de un 6 % hacia las 15:00 horas en la Bolsa de New York, a 53,65 dólares.
Bear Stearns registró en el 2007 una caída de 89 % de su beneficio neto, que bajo a 233 millones de dólares. El banco debe publicar sus resultados para el primer trimestre de su ejercicio 2008, el 20 de marzo”.
No es por nada, pero esto equivale a nacionalizar los bancos, o mejor dicho las pérdidas, y transferirle a los privados cientos de miles de millones de dólares a cambio de nada (bueno… entregan a cambio los créditos basura que no valen nada).
Una vez más “la mano invisible” y la “dura y justa ley del mercado”, que premian las empresas eficientes y liquidan las empresas ineficientes. ¡No te jode!
Luis CASADO
